
Galicia es una tierra de increíbles contrastes. Aquí, las rías atlánticas recortadas conviven con profundos valles, y las montañas envueltas en niebla esconden aldeas donde el tiempo parece haberse detenido. Lejos de las rutas turísticas habituales, que recorren la costa con sus emblemáticos faros, se halla otra Galicia: la Galicia interior, montañosa y austera. Precisamente en estos paisajes, a más de 1.300 metros sobre el nivel del mar, se encuentra el asentamiento más alto de toda la región.
Ese honor corresponde a Cepedelo: una diminuta aldea situada entre los 1.330 y 1.341 metros de altitud. Administrativamente pertenece al municipio de Carballeda de Valdeorras, en la provincia de Ourense, prácticamente en la frontera con Zamora. Este lugar es minúsculo en todos los sentidos: según el censo de 2023, tan solo 17 personas viven aquí de forma permanente. Sin embargo, durante las vacaciones y los fines de semana, la población aumenta gracias a quienes regresan a sus raíces. Su ubicación única, sus impresionantes paisajes montañosos y el absoluto silencio convierten a Cepedelo en un ejemplo destacado de la Galicia más remota y elevada.
Vida en la cima
La vida en Cevedelo está completamente regida por las leyes de la montaña. El clima juega un papel fundamental aquí. Los inviernos son fríos, con frecuentes heladas y nevadas que a veces aíslan el pueblo del mundo exterior durante varios días. El verano, en cambio, es suave y agradable, sin calor sofocante. Sin embargo, estas condiciones adversas se ven compensadas por lo que hoy en día se ha convertido en un verdadero lujo: la tranquilidad y el silencio. La ausencia de tráfico, la conexión permanente con la naturaleza y un cielo nocturno increíblemente oscuro, ideal para observar las estrellas, marcan el ritmo pausado de la vida cotidiana.
Aquí no hay ruido de grandes ciudades, ni prisas ni agitación. El día comienza con el canto de los pájaros y termina bajo la silenciosa cúpula de la Vía Láctea. Los habitantes locales están acostumbrados a la soledad y valoran la posibilidad de vivir en armonía con el entorno, donde cada jornada ofrece nuevas vistas de laderas y valles que cambian según la estación y el clima.
Récords de montaña
Cabe destacar que el punto más alto de Galicia no se encuentra en el pueblo, sino en la cima de una montaña. Se trata del pico Peña Trevinca (Monte Peña Trevinca), que alcanza los 2127 metros de altitud. Está situado justo en la frontera de las provincias de Ourense y Zamora, cerca de Cevedelo, y forma parte de la sierra de Serra do Eixe. Esta cima es un lugar emblemático para montañistas y amantes del senderismo en todo el noroeste de la península ibérica.
Además de Sepedelo, en Galicia hay otras localidades situadas a gran altitud. En la provincia de Lugo destaca Pedrafita do Cebreiro, concretamente su famoso núcleo de O Cebreiro, situado a unos 1.330 metros de altura. Es un lugar emblemático del Camino Francés de Santiago. En la provincia de A Coruña, uno de los municipios más elevados es Sobrado (alrededor de 510 metros), conocido por su monasterio. Y en Pontevedra, un ejemplo de localidad de montaña media es A Cañiza, situada a unos 570 metros sobre el nivel del mar.
Por cierto, Galicia es una comunidad autónoma en el noroeste de España, conocida por su herencia celta, el singular idioma gallego y su cultura distintiva. La región es famosa no solo por sus mariscos y el vino Albariño, sino también por sus impresionantes paisajes naturales. Sin embargo, su interior montañoso, al igual que muchas otras zonas rurales de España, enfrenta el problema de la despoblación. Las diminutas aldeas, como Sepedelo, son un vivo símbolo de esta «España vaciada», donde se mantiene el modo de vida tradicional, aunque el futuro permanece incierto.











