
En Chengdu ha comenzado la visita de Estado del rey de España, Felipe VI, quien desde el principio marcó un enfoque económico en el encuentro. El monarca español fijó como prioridades el fortalecimiento de los lazos empresariales y la búsqueda de nuevas oportunidades para proyectos conjuntos entre Madrid y Pekín. España aspira a que sus empresas tengan un acceso más abierto al mercado chino, que sigue siendo uno de los más difíciles para los actores europeos.
En el marco del foro empresarial, que reunió a más de 400 representantes de empresas de ambos países, se debatieron cuestiones de inversión, intercambio tecnológico y eliminación de barreras comerciales. Los productores españoles, especialmente del sector agroalimentario, confían en una rebaja de los aranceles chinos impuestos en respuesta a las medidas europeas contra los coches eléctricos procedentes de China. Para el sector porcino, que cada año exporta a China productos por más de mil millones de euros, esta visita supone una oportunidad para recuperar la competitividad.
Empresas españolas y chinas exploran nuevas formas de colaboración
Entre los participantes del foro se encontraban importantes inversores chinos que ya están llevando a cabo proyectos de gran escala en España. Por ejemplo, el fabricante de baterías CATL, junto con el grupo automovilístico Stellantis, está construyendo una gigafábrica en Zaragoza que generará miles de puestos de trabajo y llevará a la región a un nuevo nivel de desarrollo tecnológico. La parte española destaca que es fundamental que estos proyectos no se limiten solo al ensamblaje, sino que aporten una transferencia real de conocimientos y fomenten la creación de empleos altamente cualificados.
Al mismo tiempo, España afronta un déficit comercial crónico en sus relaciones con China. En 2024, la diferencia a favor de Pekín alcanzó casi 38.000 millones de euros. A pesar de ello, ambas partes ven potencial de crecimiento: cientos de empresas españolas ya operan en China, y las inversiones chinas en España siguen aumentando, sobre todo en los sectores de innovación y energías sostenibles.
Programa cultural y matices diplomáticos
La visita de los Reyes no se centró únicamente en cuestiones económicas. La Reina Letizia participó en un acto con motivo del 150 aniversario del nacimiento del poeta Antonio Machado, celebrado en uno de los parques de Chengdu. Este evento simbolizó el diálogo cultural entre ambos países, con la lectura de poemas tanto de clásicos españoles como chinos.
La agenda del resto de la visita incluye encuentros con el presidente de la República Popular China, Xi Jinping, y otros altos funcionarios. Se espera que en las conversaciones se aborden no solo temas económicos, sino también cuestiones políticas, así como el papel de España en la configuración de nuevas reglas para el comercio internacional. En un contexto en el que las relaciones entre China, Estados Unidos y la Unión Europea se vuelven cada vez más complejas, Madrid busca posicionarse como mediador y defensor de normas transparentes para todos los actores del mercado.
Expertos señalan que esta visita podría convertirse en el punto de partida de una nueva etapa en las relaciones entre España y China. Se apuesta por una asociación a largo plazo basada en la confianza, la innovación y el beneficio mutuo.












