
El Tribunal Supremo de España celebra este jueves vistas para revisar las medidas cautelares impuestas al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García. La audiencia sobre García se ha retrasado una hora y media para que su abogado pueda asistir al interrogatorio del empresario Víctor de Aldama en la Audiencia Nacional. Sin embargo, la revisión de la situación de Ábalos sigue fijada para las 10:00 de la mañana.
El juez Leopoldo Puente debe determinar si existen motivos para modificar las medidas cautelares actuales impuestas a ambos investigados. La acusación, ejercida por el Partido Popular, insiste en el ingreso en prisión provisional tanto de Ábalos como de García hasta la celebración del juicio. La posibilidad de arresto se ha convertido en el centro del proceso, relacionado con presuntas comisiones ilegales en contratos de suministro de mascarillas durante el pico de la pandemia.
Vistas judiciales y posturas de las partes
El abogado de Koldo García solicitó retrasar la vista por coincidir con el interrogatorio a Víctor de Aldama, señalado como uno de los principales intermediarios en la supuesta trama de corrupción. La investigación examina los contactos de García con el expresidente del Gobierno de Canarias, ahora ministro, Ángel Víctor Torres, sobre la adquisición de material de protección individual.
A pesar de la solicitud de la defensa, el juez decidió no cancelar la audiencia, sino únicamente posponerla para más tarde. Esta decisión se justifica por la necesidad de resolver el asunto con rapidez y la proximidad de las instancias judiciales. De este modo, ambos acusados deberán presentarse personalmente ante el Tribunal Supremo junto a sus abogados.
Cargos y posibles penas
La iniciativa de celebrar la sesión partió de la fiscalía y la acusación tras presentarse la solicitud de ingreso en prisión de los sospechosos. En el marco de la investigación sobre irregularidades en las compras estatales de mascarillas, el fiscal solicita 24 años de cárcel para Ábalos y 19,5 años para García. Por su parte, la acusación popular propone aumentar estas condenas hasta 30 años.
Víctor de Aldama, también implicado en el caso, por el momento no corre riesgo de ingreso en prisión, ya que la acusación no exige un cambio en su situación de libertad. Para él se piden siete años de reclusión. Sin embargo, la atención pública está centrada en el destino del exministro y su asesor, ya que su posible detención podría sentar un precedente para casos similares en el futuro.
Riesgos y posibles escenarios
El juez y la fiscalía anticorrupción destacan que, a medida que avanza la investigación, aumenta el riesgo de fuga de los sospechosos. Esta circunstancia puede ser determinante a la hora de decidir sobre su ingreso en prisión provisional. Si se modifica la medida cautelar, Ábalos y García podrían ser enviados inmediatamente a la cárcel, lo que marcaría un punto crucial en el caso de corrupción relacionado con la compra de material sanitario.
Se espera que la decisión judicial se anuncie en breve. Los resultados de la audiencia pueden influir no solo en el futuro de los implicados, sino también en la percepción pública sobre la lucha contra la corrupción en España. Sigue atento a las novedades de este caso que ha generado gran repercusión.












