
Con la llegada de 2026, los usuarios españoles han experimentado el mayor aumento en los precios de los servicios de telecomunicaciones de los últimos años. Las principales operadoras del país —Movistar, Orange y Vodafone— incrementaron de manera simultánea el coste de sus paquetes que incluyen internet y telefonía móvil. El alza promedio fue del 4,74%, lo que equivale a unos 39 euros anuales por cliente. Para muchas familias, esto supuso una sorpresa desagradable, ya que la inflación del año anterior no superó el 2,9%.
El encarecimiento ha sido especialmente notorio para quienes contratan los llamados paquetes convergentes, que agrupan en una sola suscripción internet, telefonía móvil y televisión. En algunos casos, el precio de estos servicios subió más del 8%. Por ejemplo, los clientes de Orange ahora pagan hasta 6 euros más al mes por ciertos paquetes, mientras que el incremento máximo alcanzó el 8,47%. Movistar tampoco se quedó atrás: ver televisión representa ahora 4 euros adicionales, y si el usuario tiene varios servicios contratados, el sobrecoste mensual puede llegar hasta los 6 euros.
Detalles del aumento
Cada operador ha adoptado su propia estrategia para subir los precios. Movistar fue la primera en anunciar la próxima actualización de tarifas, pero mantiene el incremento más moderado: una media del 2,24 % en los servicios de internet y telefonía móvil. Las nuevas tarifas entraron en vigor el 13 de enero. Orange incrementó los precios en todos sus paquetes excepto el más económico (50 euros al mes), medida que aplicó desde el 12 de enero. Vodafone, partiendo de tarifas más bajas (desde 40 euros para su paquete convergente), subió el coste de todas las ofertas 3 euros mensuales, lo que supone un aumento medio del 6,72 %. Además, las líneas móviles de contrato se encarecieron 1 euro. Estos cambios rigen desde el 8 de enero.
Yoigo tampoco se quedó atrás: ya en diciembre de 2025 sus clientes sintieron un aumento medio de precios del 3,86 %. Las tarifas con internet ilimitado y grandes paquetes de datos subieron 2 euros al mes. Así, el aumento medio anual entre los cuatro principales operadores fue del 4,52 %, es decir, 35,33 euros por cliente.
Causas y consecuencias
Los operadores justifican este fuerte encarecimiento por la necesidad de financiar el desarrollo de sus redes y mejorar la calidad del servicio. Sin embargo, para la mayoría de los usuarios estos argumentos resultan poco convincentes, ya que el alza en las tarifas de telecomunicaciones supera ampliamente la inflación y el coste de otros servicios públicos. Esta situación se percibe especialmente entre las familias, que se ven obligadas a recortar gastos en todos los ámbitos para no sobrepasar su presupuesto.
La situación se agrava además porque, a finales de 2025, muchas compañías eliminaron de su oferta las tarifas más económicas. Ahora es prácticamente imposible encontrar una opción realmente asequible. Para millones de españoles, la conexión se está convirtiendo en un lujo y ya no es un servicio básico.
Excepciones y promociones
En medio del encarecimiento generalizado, Digi decidió no modificar sus precios en 2026. Esto provocó una oleada de ofertas por parte de la competencia: algunos operadores ofrecen descuentos de hasta el 60% para quienes se portan desde Digi. Esta batalla por los clientes podría aliviar temporalmente la situación de algunos usuarios, pero en general el mercado tiende al alza de precios.
Curiosamente, pese al aumento general de tarifas, el precio de los paquetes más sencillos con internet y dos líneas móviles (desde 10 GB) bajó un 4,61% a finales de 2025, lo que equivale a 22,31 euros menos al año. En los paquetes que incluyen televisión, el ahorro llegó al 6,05%, es decir, 36 euros anuales. Sin embargo, para obtener esos beneficios, es necesario comparar bien las tarifas y estar dispuesto a cambiar de operador con frecuencia.
Recomendaciones para usuarios
Los expertos aconsejan no precipitarse al cambiar de operador y revisar primero las condiciones del contrato actual. En ocasiones, puede ser más conveniente mantener la tarifa anterior que asumir los nuevos precios. También conviene reevaluar las necesidades reales: tal vez no sea imprescindible el paquete máximo de canales o gigas que no se utilizan. Otra forma de ahorrar es alternar suscripciones de televisión según los estrenos y promociones, y estar atento a descuentos y ofertas temporales.
En 2026, el mercado de las telecomunicaciones en España se vuelve cada vez menos predecible. Los operadores buscan nuevas formas de generar ingresos, mientras que los usuarios intentan mantener su nivel de vida habitual. Solo el tiempo dirá quién saldrá vencedor en esta competencia.












