
Un escándalo en la asignación de viviendas sociales en Alicante ha vuelto a poner sobre la mesa el problema del control de los programas sociales. El epicentro de la polémica lo ocupan cinco jóvenes de una misma familia que accedieron a pisos en el complejo Les Naus. Esta situación ha generado dudas sobre la transparencia y la equidad del proceso, así como sobre el impacto de este tipo de maniobras en el acceso a la vivienda para el resto de los vecinos de la ciudad.
Según informa El Pais, se trata de tres hermanos y dos primos, todos ellos de entre 18 y 24 años. Cada uno obtuvo una vivienda independiente en un complejo público orientado a quienes no tienen recursos para costearse una casa propia. Sin embargo, la investigación constató que muchas viviendas permanecen vacías y que una parte de los residentes figuran solo en los papeles. En algunos casos, más de una persona reside en un mismo piso, a pesar de que estos están pensados para uso individual.
Inspección y sospechas
La Policía de Alicante realizó una inspección por encargo del alcalde Luis Barcala tras recibir solicitudes de las autoridades regionales y la oposición. Durante la verificación se detectó que casi 50 registros aún no habían sido confirmados y que 26 buzones estaban llenos de correspondencia y publicidad sin abrir. Esto podría indicar que los inquilinos realmente no viven en las direcciones declaradas.
Se prestó especial atención a la edad de los beneficiarios de los pisos. Las autoridades se interesaron por cómo jóvenes lograron superar la selección, dado que el programa está dirigido a quienes realmente necesitan apoyo. Surgieron sospechas de que se utilizaron diversas estrategias para eludir los requisitos de ingresos, incluida la división de familias en unidades domésticas separadas.
Vínculos con funcionarios
El problema resultó ser más amplio que un caso aislado. En el informe policial se señala que entre los beneficiarios de las viviendas figuran personas relacionadas con el ayuntamiento y el departamento de urbanismo. En particular, la exjefa de urbanismo y la exresponsable del departamento de contratación municipal también se cuentan entre quienes recibieron pisos. Tras hacerse público el asunto, ambas funcionarias dimitieron.
De las 140 viviendas del complejo Les Naus, 89 están ocupadas por un solo residente, algo inusual para este tipo de proyectos. En 20 apartamentos vive más de una persona, mientras que en 46 no hay nadie registrado. Esto infringe la norma que exige que la vivienda se convierta en residencia principal en un plazo de seis meses tras completar la documentación.
Reacción y consecuencias
La oposición culpó al alcalde Barcala de falta de control y de vulnerar el derecho de los habitantes de Alicante a una vivienda asequible. Las autoridades prometieron investigar el caso y tomar medidas para que no vuelva a repetirse. Actualmente, la información recabada se ha remitido al departamento regional de política de vivienda para futuras decisiones.
Los escándalos en torno a la asignación de viviendas sociales en España no son algo nuevo. En los últimos años, en distintas regiones del país han salido a la luz casos de registros ficticios, adjudicación de pisos por contactos y diversas irregularidades en la selección de candidatos. Este tipo de situaciones genera un fuerte impacto en la opinión pública y suele llevar a la revisión de los criterios para la distribución de vivienda, así como al endurecimiento del control sobre la aplicación de los programas sociales.












