
La noche anterior, en el distrito de Sant Martí de Barcelona, en la Rambla Prim, se produjo un incidente con armas de fuego. En la terraza de uno de los bares, estalló una disputa entre el propietario del local y un grupo de clientes, que terminó con el uso de un arma de fuego. El propietario, que resultó herido, fue hospitalizado y actualmente se encuentra en la unidad de cuidados intensivos. Según la policía, su vida no corre peligro.
El tiroteo tuvo lugar alrededor de las nueve y media de la noche en el barrio de Besòs i el Maresme. Según información preliminar, el conflicto comenzó con una simple discusión verbal entre los clientes y el dueño del bar. En un momento dado, uno de los participantes sacó una pistola y disparó a un hombre. Hasta el momento no hay detenidos en relación con este caso y la policía sigue investigando.
En los últimos meses, Barcelona ha registrado un aumento en el número de delitos con armas de fuego. Según analistas policiales, el incremento de armas en las calles está relacionado con la intensificación del narcotráfico, especialmente con la expansión de plantaciones ilegales de marihuana. Las armas adquiridas para proteger estos lugares a menudo terminan implicadas en otros conflictos, circulando de mano en mano.
Solo este verano, la ciudad ha sido escenario de varios casos resonantes de tiroteos. El más impactante ocurrió el 15 de julio en la calle Consell de Cent, donde a plena luz del día fue asesinado un mercenario vinculado al clan montenegrino Kavač. Semanas después, el 3 de agosto, en la misma zona, resultó herido otro participante en disputas criminales, anteriormente miembro de la banda “Pink Panthers” y relacionado con el clan Skaljari. La policía considera estos hechos como una posible venganza por el asesinato previo.
La serie de tiroteos continuó en otros barrios de la ciudad. El 11 de agosto, en la Zona Franca, se produjo un enfrentamiento armado entre dos grupos, que terminó con la detención de cinco personas y al menos un herido. El 31 de julio, un individuo con una herida de bala acudió a una de las clínicas de Barcelona, sin proporcionar detalles sobre lo sucedido. Días antes, los vecinos de la calle Sicilia habían denunciado disparos y un vehículo que abandonó rápidamente el lugar de los hechos.
Al cierre de 2024, la policía de Cataluña registró un aumento del 23% en el número de tiroteos respecto al año anterior, con un total de 69 casos reportados. La cantidad de armas confiscadas también se incrementó en un 14%, alcanzando las 445 unidades, entre las que predominan pistolas y escopetas, aunque también se encontraron modelos de uso militar. En total, en 538 incidentes se utilizó o se mostró un arma de fuego, y en 198 de ellos se trataba de armas reales, lo que supone un 6,8% más que el año anterior.
La policía continúa investigando el último incidente en la Rambla Prim e insta a los ciudadanos a mantenerse atentos. Las autoridades señalan que la lucha contra el tráfico ilegal de armas y drogas sigue siendo una de las principales prioridades para las fuerzas de seguridad de Barcelona.












