
En pleno corazón de Ibiza, arqueólogos han realizado un descubrimiento sensacional: han desenterrado una estatua de madera magníficamente conservada, datada en el siglo III d.C. Este hallazgo representa un verdadero avance para los investigadores, ya que artefactos de este tipo rara vez se conservan en el entorno mediterráneo. El descubrimiento tuvo lugar durante los trabajos preparatorios para la construcción de un complejo residencial en una de las calles centrales de la ciudad.
La investigación en el lugar estuvo a cargo de arqueólogos experimentados, quienes examinaron minuciosamente cada estrato del suelo. A unos dos metros de profundidad, dieron con un antiguo pozo, que en épocas posteriores se utilizó como vertedero. Precisamente allí fue donde hallaron la figura en miniatura, realizada en un estilo característico de la tradición grecorromana. La estatua mide unos 30 centímetros y su nivel de detalle y grado de conservación sorprendieron incluso a los especialistas.
Un hallazgo extraordinario en circunstancias inusuales
El secreto de su excelente conservación radica en las condiciones únicas en las que se encontraba la estatua. El pozo estaba lleno de agua sin oxígeno, lo que creó el entorno ideal para la preservación de materiales orgánicos. Normalmente la madera y el cuero se deterioran rápidamente, pero en este caso han permanecido casi intactos durante cerca de dos mil años. Junto a la figura, los arqueólogos encontraron restos de suela de cuero, fragmentos de madera, semillas y también frutos secos —higos y granadas.
Cada uno de estos objetos tiene un valor especial para la ciencia, ya que los hallazgos orgánicos del periodo antiguo son extremadamente raros en las islas. Actualmente, todos los materiales encontrados están siendo sometidos a análisis de laboratorio para determinar con la mayor precisión posible su antigüedad y origen.
Contexto histórico e importancia del hallazgo
La zona donde se realizaron las excavaciones fue en la antigüedad parte de un asentamiento romano. Más tarde, en la Edad Media, este territorio cambió su función y pasó a formar parte de una ciudad islámica. El nuevo descubrimiento ofrece una nueva perspectiva sobre la historia de Ibiza, aportando detalles clave para comprender la vida en la isla a lo largo de las distintas épocas.
Según los especialistas, la estatua de madera representa a Hércules, un héroe venerado tanto en la cultura griega como en la romana. Su aparición en un pozo doméstico podría indicar la existencia de rituales religiosos o cotidianos relacionados con el agua y la fertilidad. Objetos similares pudieron ser utilizados como amuletos o ofrendas.
Continuación de las investigaciones y proyectos internacionales
Actualmente, la estatua y otros hallazgos están siendo cuidadosamente limpiados y conservados en el laboratorio del Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera. Los científicos planean incluir los resultados de su investigación en proyectos internacionales dedicados al estudio de materiales orgánicos y la agricultura en la antigüedad mediterránea.
El hallazgo ya ha despertado el interés de especialistas de distintos países. El análisis de la madera y las semillas permitirá conocer mejor el clima, la vegetación y las actividades económicas de los habitantes de la isla en la época antigua. Los arqueólogos están convencidos de que aún quedan muchos descubrimientos por delante que ayudarán a comprender más a fondo el pasado de las Islas Baleares.











