
En el gobierno español han vuelto a surgir desacuerdos: el partido Sumar exige la aprobación inmediata de una ley que prohíba la exportación de armas a Israel. Un asunto que parecía resuelto hace solo una semana, de forma inesperada ha quedado aplazado, lo que ha generado una oleada de críticas por parte del socio minoritario de la coalición.
El partido liderado por la vicepresidenta Yolanda Díaz insiste en que la demora en la aprobación del documento podría suponer una violación de los acuerdos entre las fuerzas de la coalición. Sumar destaca que no se trata solo de cuestiones técnicas, sino de una posición de principio de España en el ámbito internacional. Según ellos, seguir retrasando el proceso socava la confianza ciudadana y pone en duda la capacidad del gobierno para cumplir sus promesas.
Al mismo tiempo, representantes de los socialistas (PSOE) justifican el retraso por la complejidad de los procedimientos jurídicos. Según explican, los cambios afectan a varias normativas a la vez, lo que requiere más tiempo para coordinarlos. Sin embargo, desde Sumar consideran que estos argumentos no justifican la demora, especialmente ante las expectativas de la sociedad y la presión internacional.
La tensión crece dentro de la coalición. Algunos diputados de Sumar ya discuten abiertamente la posibilidad de boicotear las sesiones del Consejo de Ministros si no se toma una decisión en los próximos días. En el Parlamento se escuchan llamados a actuar con mayor determinación, mientras que la oposición aprovecha la situación para criticar al gobierno. Representantes de otras fuerzas de izquierda también expresan su descontento, señalando que España no puede permitirse permanecer al margen cuando se trata de acusaciones tan graves contra Israel.
La cuestión del embargo a la exportación de armas se ha convertido en una prueba decisiva para la política española. Ha puesto de manifiesto no solo las diferencias de enfoque entre los socios de la coalición, sino también la sensibilidad de la sociedad ante los retos de la política exterior. En los próximos días se sabrá si el gobierno logra alcanzar un compromiso o si las divergencias internas desembocan en nuevas crisis.












