
El escándalo en la cúpula de la Policía Nacional de España vuelve a ocupar el centro de la atención tras la presentación en Madrid de una denuncia formal contra el exsubdirector de la policía por parte de uno de los comisarios. Este episodio podría modificar la percepción pública sobre el funcionamiento de las fuerzas de seguridad y suscitar nuevas dudas acerca de la transparencia en las decisiones de personal.
Según El Confidencial, el comisario recurrió al mando de la Guardia Civil de Tres Cantos para acusar al exsubdirector de la policía, José Ángel González, de abuso de poder, presiones y violación de normas éticas. En la denuncia se afirma que en octubre de 2024 el oficial fue apartado de su cargo y obligado a dejar su puesto, sin posibilidad de rechazar el nuevo destino.
Causas del conflicto
La situación se agravó tras el reciente cese del propio González, que perdió su puesto después de que una empleada presentara una denuncia por acoso sexual contra él. Según El Confidencial, fue precisamente después de este suceso cuando el comisario decidió presentar su denuncia ante las autoridades.
En la denuncia se sostiene que la presión ejercida por el exjefe tenía como objetivo forzar al comisario a aceptar un nuevo destino. Según distintas fuentes, la decisión de traslado se tomó sin el consentimiento del propio oficial, lo que originó un conflicto interno y motivó la intervención de la Guardia Civil.
Consecuencias para la policía
La denuncia se presentó una semana después del cese de González como subdirector de la policía. Actualmente, la responsable interina es la subdirectora de personal, Gemma Barroso, y ya ha comenzado el proceso para designar al nuevo titular permanente.
Este caso supone un nuevo golpe para la reputación de la Policía Nacional, que en los últimos meses ha sido objeto de críticas por sus decisiones en materia de reestructuración de personal e investigaciones internas. La desconfianza social hacia la transparencia en el funcionamiento de las fuerzas de seguridad va en aumento, y episodios como este no hacen sino avivar la tensión.
Contexto y reacciones
Según informa El Confidencial, en diciembre del año pasado González ya había decidido destituir a otro comisario acusado de acoso sexual, con el objetivo de preservar la imagen del cuerpo. Sin embargo, las nuevas acusaciones y los conflictos internos evidencian que los problemas sistémicos aún no se han resuelto.
En los próximos días se espera que la investigación sobre la denuncia del comisario continúe, y sus conclusiones podrían influir en futuros nombramientos dentro de la cúpula policial. Persisten interrogantes sobre la eficacia de los mecanismos de control y protección de los derechos del personal.
En los últimos años, en España se han incrementado los casos en los que altos cargos policiales y de otras instituciones estatales se convierten en objeto de investigaciones por acusaciones de abuso de poder y presiones sobre subordinados. En 2025, un incidente similar tuvo lugar en Barcelona, donde un oficial fue suspendido temporalmente tras una queja por coacción para aceptar un traslado. Situaciones parecidas se han registrado también en otras regiones del país, lo que evidencia un problema sistémico en la gestión de personal y la necesidad de reformas. El interés público por estos casos sigue siendo alto y las demandas de transparencia y responsabilidad por parte de los dirigentes van en aumento.











