
El conflicto interno en Vox en Madrid podría afectar la estabilidad política de la capital. La decisión del partido de suspender temporalmente la militancia de Javier Ortega Smith generó un fuerte impacto entre simpatizantes y detractores del movimiento. La tensión aumentó en vísperas de la sesión del ayuntamiento, cuando Ortega Smith aseguró que seguiría ejerciendo como portavoz del grupo a pesar de la orden de la dirección.
Según informa El Confidencial, por primera vez desde el anuncio de su suspensión como militante, Ortega Smith ofreció una rueda de prensa en la Plaza de la Villa. Recalcó que no considera necesario un voto sobre su destitución, ya que no ha habido propuesta en ese sentido por parte de la mayoría de los concejales. Aclaró que el reglamento interno no exige este tipo de procedimientos en ausencia de una solicitud expresa.
División interna en las filas
En ausencia de otros miembros de su equipo, Ortega Smith mostró a los periodistas el carné del partido, recordando su condición de uno de los primeros integrantes de Vox. Subrayó que al principio no había ni sueldos ni privilegios, y que los actuales críticos desconocen lo que tuvieron que afrontar los fundadores. Sostiene que solo la mayoría de los concejales puede impulsar un cambio de portavoz del grupo, y mientras no exista tal petición, no tiene intención de dimitir.
Dentro del grupo municipal de Vox, según informa El Confidencial, se ha producido una clara división. Una parte respalda a Ortega Smith, mientras que otra apoya a Arantxa Cabello, designada por la dirección. Pese a los mensajes de unidad, fuentes aseguran que el grupo está, de hecho, dividido en dos bandos, lo que podría dificultar la toma de decisiones en el futuro.
Respuesta a las acusaciones
Ortega Smith reaccionó con ironía ante las acusaciones que ponen en duda su papel como fundador del partido. Subrayó que este tipo de ataques no son nuevos e invitó a tomárselos con sentido del humor. Durante su intervención, también reveló los primeros números en la lista de afiliados de Vox, señalando que él ocupa el sexto lugar y el líder del partido, Abascal, el cuarto.
Asimismo, rechazó los rumores sobre la existencia de facciones dentro del grupo municipal, afirmando que todos trabajan como un solo equipo. Sin embargo, según El Confidencial, en la última reunión del consejo de representantes se debatieron las diferencias entre los partidarios de Ortega Smith y quienes respaldan la candidatura de Cabello.
Consecuencias para Madrid
La situación en torno a Vox en Madrid podría alterar el equilibrio de poder en el ayuntamiento. Si el conflicto no se resuelve, el partido corre el riesgo de perder influencia en las decisiones clave. Al mismo tiempo, Ortega Smith sigue defendiendo su legitimidad y su disposición a trabajar mientras la mayoría de sus compañeros no opine lo contrario.
Según informa El Confidencial, este tipo de desacuerdos internos ya han provocado cambios de personal en otras regiones de España. En concreto, en Zaragoza y Valencia, disputas similares entre los líderes locales y la dirección central de Vox han causado retrasos en la aprobación de presupuestos y reemplazos de representantes. Estas situaciones son cada vez más frecuentes ante el aumento de la competencia política interna en el partido.











