
En una de las viviendas de Valencia tuvo lugar un hecho asombroso que conmocionó a los vecinos. En un piso de la calle Luis Fenollet, situado en el barrio de Fuensanta, se hallaron los restos de un hombre que, según las primeras informaciones, habría fallecido hace unos 15 años. El insólito suceso salió a la luz después de que las fuertes lluvias obstruyeran el desagüe de la ciudad y el agua de la terraza del último piso comenzara a filtrarse en los apartamentos de abajo. Fue entonces cuando los vecinos advirtieron fragmentos de huesos y avisaron a la policía.
Cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar, encontraron el cuerpo de un hombre vestido en una de las habitaciones. Los vecinos quedaron en estado de shock: muchos pensaban que el propietario del piso se había trasladado hace tiempo a una residencia de ancianos o se había ido a vivir con familiares. Nadie sospechaba que todos esos años había permanecido en su vivienda.
Resulta curioso que, a pesar de su prolongada ausencia, las facturas de los servicios y las cuotas de la comunidad seguían pagándose. En su momento, el hombre tenía deudas con la administración de la finca, pero tras una decisión judicial, sus cuentas fueron embargadas y los pagos se realizaron automáticamente. Incluso después de su fallecimiento, su pensión continuó ingresándose en la cuenta bancaria, lo que evitó sospechas tanto de los vecinos como de los administradores.
Las circunstancias familiares del hombre también resultaron ser complicadas. Según la información disponible, tenía dos hijos con los que no mantenía contacto y tampoco se comunicaba con otros familiares. Las causas de la muerte aún no se han dado a conocer oficialmente, pero de manera preliminar se habla de causas naturales. La investigación continúa y los vecinos del edificio aún no logran recuperarse del shock.












