
En España se intensifica un nuevo episodio de enfrentamiento político: el Partido Popular (PP) ha convocado oficialmente al exsecretario de Organización de los socialistas, Santos Cerdán, a comparecer en el Senado por el caso Koldo. La sesión está programada para el 17 de diciembre, apenas cuatro días antes de las elecciones regionales en Extremadura. Esta decisión representa un paso más en la serie de acciones y declaraciones contundentes con las que la oposición intenta aumentar la presión sobre el gobierno de Pedro Sánchez y su entorno.
El pasado domingo tuvo lugar en Madrid una multitudinaria manifestación convocada por el PP. Al día siguiente, el partido anunció nuevas medidas contra los socialistas, sin precisar las fechas de próximos actos, pero sí detallando sus planes inmediatos: el interrogatorio de Cerdán en el Senado, donde la oposición cuenta con mayoría absoluta. En esta ocasión, el exdirigente comparecerá ante la comisión ya en calidad de imputado, tras más de cien días en prisión preventiva en Soto del Real.
Presión política
El secretario general del PP, Miguel Tellado, calificó en rueda de prensa desde la sede del partido en la calle Génova a Cerdán como una de las figuras clave en los esquemas de corrupción relacionados con el entorno de Sánchez. Es la segunda vez que Cerdán es citado en el Senado: en abril de 2024 ya respondió a las preguntas de los senadores, entonces aún bajo el amparo del partido y del propio Sánchez. Ahora la situación es diferente: Cerdán figura en la causa como imputado y debe comparecer periódicamente ante el juzgado de Tafalla (Navarra).
La mañana del lunes, Sedrán volvió a presentarse en el juzgado para cumplir con la citación dictada por el juez del Tribunal Supremo, Leopoldo Puente, tras quedar en libertad. Los periodistas lo esperaban a las puertas del tribunal, pero el exfuncionario del partido se limitó a hacer una breve declaración, prometiendo dar explicaciones “a su debido tiempo”.
Elecciones y acusaciones
Las audiencias en el Senado coinciden con la última semana de la campaña electoral en Extremadura. Esto da al PP la oportunidad no solo de atacar a los socialistas por el caso Koldo, sino también de aprovechar la situación contra el candidato del PSOE en la región, Miguel Gallardo, quien también está involucrado en una investigación separada vinculada al hermano de Sánchez. Aunque oficialmente estos casos no están relacionados, la oposición suele agruparlos en sus intervenciones para aumentar la presión sobre el partido en el gobierno.
En el PSOE consideran que las acciones del PP buscan desviar la atención de sus propios problemas en Extremadura. La portavoz socialista, Montse Mínguez, afirmó que la oposición convierte el Senado en un escenario político, utilizándolo para “montar espectáculos” y manipular la opinión pública. Recordó que ya se habían dado pasos similares anteriormente, cuando el propio presidente del Gobierno fue citado al Senado antes de acontecimientos importantes.
Nuevos implicados
Durante la rueda de prensa, Tellado no descartó la posibilidad de citar a la esposa de Sánchez, Begoña Gómez, para comparecer en la investigación si surgen nuevas circunstancias o publicaciones en los medios. Según sus palabras, el partido buscará aclaraciones de todos los que puedan estar implicados en tramas de corrupción y recordó que la comparecencia del propio Sánchez en el Senado tardó más de un año y medio desde la creación de la comisión.
El PP también tiene previsto citar a declarar al actual secretario de Estado de Telecomunicaciones, Antonio Hernando, quien figura como testigo en otro caso, Leire Díez. Además, en la lista de invitados se encuentra el hijo del exministro José Luis Ábalos, Víctor Ábalos, tras haber concedido una entrevista a uno de los medios nacionales.
Protestas masivas
El pasado domingo se celebró una multitudinaria movilización en el Templo de Debod de Madrid bajo el lema «Efectivamente: mafia o democracia». Según las autoridades, asistieron unas 40.000 personas, aunque los organizadores cifraron la participación en 80.000. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, lanzó una dura crítica a Sánchez, sugiriendo que el presidente podría seguir el destino de sus colaboradores —Sedano, Ábalos y Koldo García— actualmente investigados.
Al día siguiente, Tellado reafirmó la firme postura del partido, declarando que «no hay dos sin tres, y quién sabe si tres sin cuatro», insinuando una posible ampliación del círculo de acusados. Subrayó que el PP seguirá exigiendo transparencia y responsabilidad de todos los implicados en los casos de corrupción.












