
En España concluyó un sonado proceso judicial contra el ex alto directivo de la ONU Vitaly Vanshelboim. La Audiencia Nacional confirmó su extradición a Estados Unidos, donde lo acusan de recibir grandes sobornos y transferir ilegalmente decenas de millones de dólares. Las autoridades estadounidenses sostienen que Vanshelboim, ocupando cargos directivos en la organización internacional, ayudó al empresario británico David Kendrick a obtener subvenciones y créditos indebidos por un monto de alrededor de 60 millones de dólares.
La decisión del tribunal culmina un largo proceso en el que la defensa del exfuncionario intentó impugnar la legalidad de la extradición. Entre los argumentos de los abogados figuraban referencias a la supuesta inmunidad diplomática que debía proteger a Vanshelboim de la persecución penal. Además, la defensa alegó que para entregar al acusado a Estados Unidos era necesario el consentimiento del secretario general de la ONU, António Guterres, pero la parte estadounidense no había solicitado tal autorización.
Pese a estos argumentos, los jueces rechazaron todas las objeciones. En la sentencia se señala que ninguno de los argumentos presentados fue confirmado. Uno de los veinte magistrados que participaron en el análisis del caso emitió un voto particular: propuso extraditar a Vanshelboim solo después de una confirmación oficial de la ONU sobre la ausencia de inmunidad. Sin embargo, la mayoría de sus colegas no respaldó esa postura.
Detención y cargos
Vanshelboim fue detenido en marzo en Alicante por una orden internacional emitida por autoridades estadounidenses. Desde entonces permanece bajo custodia en España a la espera de una decisión sobre su futuro. En Estados Unidos se le imputan cargos de soborno, fraude electrónico y lavado de dinero. Según la investigación, los hechos ilícitos habrían ocurrido entre septiembre de 2015 y agosto de 2023, cuando Vanshelboim dirigía UNOPS, la agencia de la ONU responsable de proyectos de infraestructura y adquisiciones para otros departamentos de la organización.
A lo largo de casi treinta años de carrera en el sistema de la ONU, Vanshelboim ocupó varios puestos directivos. Precisamente en este periodo, según las autoridades estadounidenses, habría cometido los delitos relacionados con la distribución ilegal de fondos a favor de las empresas de Kendrick.
Argumentos de la defensa
Durante las audiencias, los abogados de Vanshelboim intentaron convencer al tribunal de que el caso tiene un trasfondo político. Alegaron el origen ucraniano de su defendido y afirmaron que la persecución estaba relacionada con intereses geopolíticos de Estados Unidos y Ucrania. Sin embargo, los jueces no encontraron fundamentos para tales afirmaciones. En la resolución se subraya que no se presentaron pruebas de motivaciones políticas ni de presiones sobre el proceso.
Además, la defensa alegó que Vanshelboym tiene estatus de refugiado en España, lo que supuestamente debería impedir su extradición. Sin embargo, este argumento también fue rechazado: el tribunal no encontró pruebas que acreditaran oficialmente el estatus de asilo del acusado.
Decisión definitiva
La resolución judicial no admite más recursos. Sin embargo, formalmente la extradición solo podrá llevarse a cabo tras la aprobación del gobierno español. Así, la última palabra la tendrá el poder ejecutivo del país.
El documento subraya especialmente que ninguno de los argumentos de la defensa fue considerado convincente. Los jueces concluyeron que el proceso no se utilizó como instrumento de venganza política ni de presión, y que todas las actuaciones se ajustaron a las normas del derecho internacional y de la legislación española.












