
En 2025, la Guardia Civil de España comenzará una renovación a gran escala de su flota destinada a patrullas encubiertas. El Consejo de Ministros ha aprobado la adquisición de 1.800 nuevos vehículos que serán utilizados por unidades no uniformadas para controlar la situación en las carreteras del país. Para este fin se han asignado 39,2 millones de euros, lo que permitirá dotarse de coches modernos y tecnológicos.
Está previsto que la compra se realice mediante concurso público abierto, en el que diferentes fabricantes podrán presentar sus modelos que cumplan con estrictos requisitos. Se dará prioridad a los vehículos ecológicos con distintivo Eco o Cero, en línea con la política gubernamental de reducción de emisiones contaminantes. Entre las opciones posibles figuran modelos híbridos y eléctricos, incluyendo el Ford Kuga fabricado en España, así como coches de Toyota, BMW, Renault y otros. También se contemplan furgonetas, que desde hace tiempo se utilizan como vehículos de patrulla discretos.
Los nuevos vehículos se diferenciarán de los convencionales solo por pequeños detalles. Mantendrán colores comerciales estándar para pasar inadvertidos en el tráfico, tendrán lunas traseras tintadas y antenas adicionales para la comunicación con la central. Algunos estarán equipados con dispositivos especiales para transportar radares móviles y otros equipos necesarios para la vigilancia discreta del tráfico.
Se presta especial atención a los detalles que pueden delatar a un coche patrulla: la ausencia de marcos publicitarios en las matrículas, en ocasiones la presencia de letras PGC en las placas, así como un comportamiento discreto y prudente en la carretera. Estos vehículos no superan los límites de velocidad, no realizan maniobras bruscas y procuran no llamar la atención, lo que les permite detectar infracciones de manera eficaz y garantizar la seguridad en las vías.
La incorporación de estos nuevos vehículos busca aumentar la eficacia del control de tráfico y hacer que el trabajo de los agentes sea más ágil y discreto. Los conductores deben recordar: identificar estos coches no es fácil, y la mejor manera de evitar multas es respetar las normas de circulación.












