
Esta semana, en Barcelona, se presentaron propuestas que podrían cambiar el enfoque hacia la migración en España. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, dio a conocer una iniciativa que podría dificultar seriamente el acceso al pasaporte español y a las prestaciones sociales para los extranjeros.
La esencia del plan es elevar los requisitos de conocimiento del idioma español y la cultura del país para quienes aspiren a la ciudadanía. Si actualmente basta con un nivel A2 y conocimientos básicos de la Constitución, en el futuro podría ser necesario un certificado B2 y un examen más complejo sobre historia, leyes y tradiciones. Según los promotores, la ciudadanía no es una formalidad, sino una recompensa por el verdadero deseo de integrarse en la sociedad.
La segunda parte de la iniciativa se refiere al apoyo social. Se propone que el acceso al ingreso mínimo solo sea posible si se demuestra una búsqueda activa de empleo. Actualmente, basta con residir legalmente en el país durante al menos un año. Las nuevas reglas podrían afectar a cientos de miles de migrantes que aún no están empleados ni cotizan a la seguridad social.
Feijóo considera que la situación migratoria en España se ha descontrolado. Señala el aumento de las vías de entrada irregulares y califica el sistema actual de caótico. Ante esto, el Partido Popular propone una reforma que vincule los derechos y oportunidades de los extranjeros a su actividad laboral y a la integración.
Ya han comenzado los debates en la sociedad: algunos ven en las nuevas medidas un paso hacia el orden, mientras que otros temen que esto conduzca a la marginación y al aumento de la tensión. En cualquier caso, si las propuestas son aprobadas, España enfrentará un endurecimiento significativo de su política migratoria y nuevas reglas para quienes sueñan con vivir en este país.












