
A finales de septiembre, en el archivo de Alcalá de Henares se halló un documento que de inmediato desató una encendida disputa entre dos regiones de España. Un investigador, mientras revisaba materiales archivísticos, descubrió por sorpresa el manuscrito original de la célebre novela de Camilo José Cela «La Colmena», con anotaciones escritas a mano por el propio autor. Este ejemplar, según se ha sabido, permanecía desde hace años entre los documentos del Ministerio de Información y Turismo de la época franquista, en la sección dedicada a la censura.
El manuscrito consta de cien páginas mecanografiadas, acompañadas de notas para el prólogo y recomendaciones de otros escritores de la época. Según los expertos, el hallazgo resulta especialmente valioso por las correcciones y comentarios del propio Cela, que permiten entender más a fondo su proceso creativo. Originalmente, la novela fue presentada a los censores en 1946, pero su publicación en España fue imposible debido a las estrictas restricciones. El libro vio la luz por primera vez en Buenos Aires en 1951 y, dos años después, el autor intentó nuevamente obtener permiso para publicarlo en su país. Fue entonces cuando el manuscrito llegó al archivo de Alcalá de Henares, donde permaneció olvidado hasta este año.
Expertos señalan que se trata de la primera versión íntegra de la novela enviada a la censura, la cual difiere de la que se publicó posteriormente. En España, «La colmena» solo vio la luz oficialmente en 1963, cuando el clima político se volvió menos estricto. Durante décadas, se pensó que todos los manuscritos principales de la novela ya estaban en la Biblioteca Nacional, pero este nuevo hallazgo resultó ser una versión anterior y más breve, sobre la que Cela continuó trabajando hasta la década de 1960.
¿Quién se quedará con el manuscrito: Galicia o la Comunidad de Madrid?
El descubrimiento del manuscrito ha provocado un auténtico conflicto entre las administraciones de Galicia y Alcalá de Henares. La parte gallega insiste en que el documento debe ir al museo de Padrón, donde se conserva la mayor parte del legado del escritor. En este museo ya se han reunido decenas de miles de materiales relacionados con la vida y la obra de Cela, incluyendo manuscritos, monografías y publicaciones periódicas. Los representantes de la región consideran que el manuscrito debe sumarse a esta colección para preservar la integridad del archivo.
Al mismo tiempo, las autoridades de Alcalá de Henares sostienen que el hallazgo debe quedarse en la ciudad donde fue encontrado. Subrayan que Cela mantuvo una estrecha relación con el municipio, participó en numerosas actividades culturales y llegó a recibir aquí un doctorado honoris causa. A su juicio, conservar el manuscrito en Alcalá de Henares sería un reconocimiento a la contribución del escritor al desarrollo de la literatura española y la cultura local.
La decisión está en manos del Ministerio de Cultura
Ambas partes ya han presentado solicitudes oficiales al Ministerio de Cultura de España, que ahora debe decidir dónde se conservará este ejemplar único. Desde Galicia recuerdan que el propio Cela quería que su legado estuviera reunido en un solo lugar. En la Comunidad de Madrid destacan el vínculo histórico del escritor con la ciudad y la importancia del hallazgo para la comunidad cultural local.
Mientras el destino del manuscrito sigue siendo incierto, expertos y admiradores de la obra de Cela esperan con expectación la decisión del ministerio. Lo que está claro es que la aparición de este documento abre nuevas oportunidades para estudiar la obra de uno de los escritores españoles más importantes del siglo XX, y vuelve a plantear el debate sobre cómo debe gestionarse el patrimonio cultural nacional.












