
Las consecuencias de la tormenta ‘Leonardo’ en Andalucía han alcanzado un nivel crítico: la amenaza de colapso de embalses y aguas subterráneas ha provocado evacuaciones masivas. Para los habitantes de la región, no se trata solo de una anomalía meteorológica, sino de la seguridad de miles de familias obligadas a abandonar sus hogares de forma urgente. Las autoridades suspendieron las clases en las escuelas y localidades enteras quedaron aisladas de la vida cotidiana.
La situación fue especialmente grave en Grazalema, donde todos los residentes fueron evacuados debido a peligrosos deslizamientos de tierra provocados por lluvias incesantes. Según el presidente de la autonomía, Juanma Moreno, el regreso a sus hogares no será posible hasta, al menos, dentro de una semana. El jueves por la tarde la ciudad quedó desierta: las personas abandonaban apresuradamente las calles, temiendo nuevos corrimientos de tierra y destrucción.
Aumento de la amenaza
La mañana del viernes llegó a la región el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para evaluar personalmente los daños y coordinar la actuación de los servicios de emergencia. Al mismo tiempo, en Córdoba, el nivel del río Guadalquivir superó los cinco metros, el doble del límite crítico. Las autoridades decidieron evacuar a unas 400 familias de distintas zonas de la ciudad para evitar que se repitieran inundaciones catastróficas como las de febrero de 2010.
El alcalde de Córdoba, José María Bellido, señaló que el agua sigue subiendo y que el pico de peligro se espera durante la mañana del viernes. Los equipos de emergencia trabajan sin descanso para minimizar los daños y evitar víctimas.
Operativos de rescate
En la noche del viernes, militares y agentes de la Guardia Civil, en colaboración con los servicios de emergencia, evacuaron a los residentes de Benaoján, en la provincia de Málaga. El motivo fueron deslizamientos de tierra y el riesgo de derrumbe de viviendas. Además, los equipos de rescate realizaron trabajos de achique de agua en las zonas más afectadas, donde el nivel de precipitaciones fue el más alto de los últimos años.
En el municipio de Sayalonga, en la comarca de Axarquía, continúan las labores de búsqueda de una mujer desaparecida tras caer al río Turvilla. En la operación participan drones, buzos y rescatistas de montaña. Los equipos no interrumpen la búsqueda ni de día ni de noche, a pesar de las adversas condiciones meteorológicas y el elevado nivel de las aguas.
Contexto de los acontecimientos
El aumento de evacuaciones y el cierre de carreteras en Andalucía ya se trató en los artículos de RUSSPAIN.COM, donde se señalaba que la tormenta ‘Leonardo’ alteró por completo el ritmo habitual de la región. Miles de personas tuvieron que abandonar sus hogares, las escuelas y las empresas suspendieron su actividad, y el transporte quedó paralizado. El reportaje analizaba en detalle las causas de los desplazamientos masivos y las medidas adoptadas para proteger a la población (RUSSPAIN.COM).
Consecuencias y aprendizajes
Los desastres naturales de tal magnitud no son infrecuentes en España, especialmente durante el periodo de invierno y primavera. En los últimos años, el país se ha enfrentado a lluvias torrenciales e inundaciones devastadoras que han provocado evacuaciones masivas y pérdidas materiales significativas. En 2019, sucesos similares ocurrieron en Murcia y Alicante, donde en pocas horas cayó la cantidad de lluvia habitual de un mes y los ríos se desbordaron. En aquella ocasión también participaron las fuerzas armadas y la reconstrucción de la infraestructura llevó meses. Cada nueva tormenta impulsa a las autoridades a perfeccionar los sistemas de alerta y respuesta de emergencia para minimizar los efectos sobre la población y la economía.












