
En España, ser actor no siempre significa fama y aplausos. Detrás de los papeles destacados y los rostros reconocibles se esconde una dura realidad: la mayoría de los artistas deben buscar trabajos adicionales solo para sobrevivir. Según un estudio reciente, casi el 80% de actores y bailarines en el país gana menos de 12.000 euros al año, y la mitad ni siquiera alcanza los 3.000. Estas cifras no son solo estadísticas, reflejan una lucha diaria por salir adelante.
La historia de Adrián Gordillo, quien saltó a la fama interpretando a El Mecos en la serie «Aída», ha sorprendido a muchos. En diciembre confesó abiertamente: no tiene trabajo, no tiene dinero y su vida se ha convertido en una pesadilla. «No solo estoy en el fondo, estoy en el infierno», declaró, sin ocultar su desesperación. Alguna vez lo tuvo todo: los mejores restaurantes, fiestas bulliciosas, un círculo de amigos. Pero todo eso desapareció cuando terminaron los papeles y comenzaron los problemas.
La realidad de la profesión
Fernando Ramallo, conocido por su participación en las series «Aquí no hay quien viva» y «Víctor Ros», decidió pronunciarse sobre la situación de su colega. Sus palabras generaron un intenso debate en las redes sociales. Señaló que muchos no comprenden lo que enfrentan los actores cuando su personaje deja de interesar al público. «Si interpretas un papel fuerte y memorable, la gente empieza a verte solo como ese personaje. A la industria le falta imaginación para ofrecerte algo diferente», explica Ramallo.
En su opinión, el problema no es solo la falta de nuevas oportunidades. Incluso si un artista ha sido popular, esto no le garantiza ingresos estables. “Para volver a conseguir trabajo, es necesario que en el guion aparezca un personaje similar. Y esos papeles surgen una vez cada varios años, si no menos”, señala el actor.
El precio del éxito
Ramalho no eximió de responsabilidad al propio Gordillo. Considera que el actor debía prever las posibles dificultades y prepararse para ellas. “Desempeñó muy bien su papel, pero no pensó en el futuro. Debió haber ahorrado o invertido el dinero para superar los momentos difíciles”, afirma. Según sus cálculos, con los 46 episodios de ‘Aída’ grabados durante varios años, era imposible hacer fortuna. “No creo que le hayan pagado grandes sumas. Y si además llevaba un estilo de vida ostentoso, el dinero se termina rápido”, añade Ramalho.
Destaca que la vida nocturna y el entretenimiento constante pueden llevar a la ruina financiera. “Al final solo quedan los recuerdos y la cuenta bancaria vacía”, resume el actor.
Las dificultades de la fama
Otra razón, según Ramalho, es la juventud y la fama repentina. «Cuando eres joven y todos a tu alrededor te admiran, es difícil resistirse. Pero en cuanto pierdes el trabajo, todos desaparecen», comenta. Además, el actor destaca que los consejos como “ponte a trabajar de camarero o a recoger fresas” resultan humillantes y no tienen en cuenta las verdaderas dificultades. «La recolección agrícola es un trabajo duro, no apto para cualquiera. No es simplemente una opción para quienes se quedan sin papeles», asegura.
En España, la carrera actoral dejó hace tiempo de ser sinónimo de estabilidad. Incluso quienes alguna vez estuvieron en la cima pueden terminar completamente aislados y sin recursos para subsistir. Y esto no solo es una tragedia personal, sino también un problema sistémico del que pocos quieren hablar.











