
En España estalla un nuevo escándalo de corrupción relacionado con contratos públicos. La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado la puesta en libertad bajo control judicial de varios sospechosos, entre ellos la exsocialista Leire Díez, el exdirector de SEPI Vicente Fernández Guerrero y el empresario vasco Antxon Alonso. Todos ellos fueron detenidos esta semana por presunta implicación en una trama delictiva vinculada al reparto de adjudicaciones estatales.
La Fiscalía insiste en imponerles medidas cautelares: retirada de pasaportes, prohibición de salir del país y obligación de comparecer ante el juez cada dos semanas. El juez Antonio Piña, que encabeza la investigación en la Audiencia Nacional, escuchó las declaraciones de los detenidos tras su traslado a Madrid por la Guardia Civil.
Detalles de la investigación
La investigación se centra en la presunta comisión de varios delitos graves: prevaricación, malversación, tráfico de influencias y pertenencia a organización criminal. Aunque el sumario aún está bajo secreto, se sabe que el caso comenzó tras el cambio de gobierno en 2018, cuando los socialistas asumieron el poder.
Durante el interrogatorio, Leire Díez y Anchon Alonso ejercieron su derecho a no declarar. Por su parte, Vicente Fernández Guerrero respondió a las preguntas de la investigación y rechazó categóricamente todas las acusaciones. Según los investigadores, los sospechosos podrían estar vinculados al cobro ilegal de comisiones en la adjudicación de contratos con empresas estatales.
Implicados en el caso
El foco de la investigación no solo recae en exfuncionarios, sino también en representantes del sector empresarial. Anchon Alonso, propietario de Servinabar, mantenía una estrecha relación con el exsecretario de organización del PSOE, Santos Cerdán. Vicente Fernández Guerrero, quien anteriormente dirigió SEPI, ocupó una posición clave en el sistema empresarial público tras la llegada de los socialistas al poder.
Leire Díez, antigua militante del partido socialista, fue nombrada responsable de comunicación en la empresa pública Enusa, dedicada al sector del uranio. En aquel periodo, la empresa estaba presidida por José Vicente Berlanga, cercano al exministro de Transportes José Luis Ábalos, también implicado en la investigación.
Desarrollo de la investigación
Agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) consideran que el esquema de adjudicación de contratos públicos y posible cobro de comisiones comenzó a funcionar poco después del cambio de gobierno. La investigación se centra en las cantidades que podrían haberse abonado como comisiones ilegales.
Durante el interrogatorio, a Fernández Guerrero le preguntaron por los detalles de su trabajo como asesor externo para la empresa Servinabar, así como por las circunstancias de la firma de contratos con organismos estatales. A pesar de la gravedad de las sospechas, ninguna de las partes solicitó el ingreso en prisión de los acusados, lo que impidió que el juez dictara prisión provisional.
Medidas restrictivas
La Fiscalía considera suficientes las medidas restrictivas de libertad de movimiento de los investigados para garantizar su comparecencia ante las autoridades y evitar una posible interferencia en el curso de la investigación. La jueza Piña continúa instruyendo el caso, cuyos documentos permanecen bajo secreto de sumario.
La investigación sigue en curso y se esperan en breve nuevos detalles sobre las posibles conexiones entre los implicados y otros organismos estatales. También se están analizando los flujos financieros y los contratos firmados con la participación de los sospechosos en los últimos años.












