
España vive una nueva etapa de una sonada investigación sobre contratos públicos por millones de euros. La Fiscalía Europea está a punto de finalizar un informe que debe aclarar si el empresario Juan Carlos Barrabés se benefició de un trato privilegiado para obtener grandes adjudicaciones. Todo este caso está estrechamente vinculado al nombre de Begoña Gómez, esposa del actual presidente del Gobierno.
En el centro del caso están acuerdos por 8,4 millones de euros firmados con empresas de Barrabés a través de Red.es, organismo dependiente del Ministerio de Transformación Digital y Función Pública. Ya en agosto del año pasado, expertos de la Agencia Tributaria detectaron irregularidades en estos contratos. Concretamente, se trataba de posibles anomalías en la asignación de puntos entre los participantes de los concursos, lo que habría dado ventaja a las firmas de Barrabés.
Batalla judicial
La situación se complicó después de que el juez de la Audiencia Nacional, Antonio Piña, ordenara a la Fiscalía ampliar la investigación. Ahora corresponde dilucidar si la controvertida fórmula de evaluación se aplicó solo en estos dos concursos o también en otras licitaciones de Red.es. Los abogados de Barrabés insisten en que, si el mismo método se empleó en más casos, las acusaciones contra su defendido perderían fundamento.
El juez aceptó la petición de la defensa y ahora los peritos deberán analizar licitaciones aleatorias no relacionadas con este caso. Si se demuestra que la fórmula era exclusiva de los contratos de Barrabés, esto podría ser un argumento de peso en su contra. Pero si esquemas similares se detectan en otras adjudicaciones, el panorama cambiaría por completo.
Contratos e implicados
La investigación se centra en dos grandes proyectos: “Formación de jóvenes para la economía digital” y “Cursos para desempleados”. Ambos fueron financiados en parte por fondos europeos y adjudicados a un consorcio integrado por Innova Next (propiedad de Barrabés) y The Valley Digital Business School.
Un perito designado en la investigación sostiene que al consorcio se le otorgaron puntos de manera “injusta e ilegal”, lo que colocó a los competidores en desventaja desde el inicio. Se presta especial atención a las cartas de apoyo firmadas por diversas empresas e instituciones, incluidas dos de Begoña Gómez. Según el experto, estos documentos eran meras declaraciones formales, pero se tuvieron en cuenta en la evaluación de las ofertas, lo que pudo distorsionar los resultados del concurso.
Cuestiones para Red.es
El juez Piña considera que, para garantizar la objetividad de la investigación, es clave averiguar si la fórmula de evaluación cuestionada era única para estas licitaciones o si se aplicaba también en otros casos. Si resulta que Red.es realmente utilizó métodos especiales solo en los contratos con Innova Next, esto podría indicar parcialidad y vulnerar los principios de competencia leal.
Sin embargo, la ampliación de la pericia podría jugar en contra del propio Barrabés. Si se demuestra que se aplicaron fórmulas distintas para diferentes licitaciones, se abrirán nuevas líneas de investigación, lo que podría acarrear consecuencias inesperadas para todos los implicados.
Los secretos de la investigación
La Fiscalía Europea lleva tres meses trabajando en este informe. Tras su publicación, el caso podría avanzar rápidamente: se decidirá si se archiva o si pasa a la fase judicial.
Entre los investigados figuran no solo Barrabés, sino también el director de Economía Digital de Red.es, Luis Prieto. En el último año, la fiscalía ha interrogado a más de veinte testigos, la mayoría vinculados a Red.es. Todas las actuaciones se mantuvieron bajo máxima confidencialidad, y las solicitudes de información se enviaron a diversos organismos públicos.
Supervisión y auditorías
Red.es, como empresa pública, es auditada regularmente por diferentes organismos de control: desde la Inspección General de Finanzas hasta la Comisión Europea y el Tribunal de Cuentas de la UE. Entre 2011 y 2023 la compañía fue objeto de 33 auditorías, ninguna de las cuales fue calificada como insatisfactoria.
Sin embargo, la investigación actual podría marcar un antes y un después. Sigue en el aire si se vulneraron las normas de competencia y si realmente existió favoritismo. Las conclusiones de la fiscalía pueden no solo afectar el destino de los implicados, sino también transformar la forma en que se gestionan las contrataciones públicas en España.












