
La alerta por tormentas vuelve a ser una realidad para millones de habitantes en España. Trece comunidades autónomas están en riesgo por el brusco empeoramiento del tiempo. El fuerte viento, olas de gran altura y nevadas intensas podrían provocar interrupciones en el transporte, accidentes y cortes de electricidad temporales. La situación es especialmente delicada en el norte del país, donde las condiciones meteorológicas ya empiezan a afectar la vida cotidiana.
El norte, en el punto de mira
Olas de varios metros de altura golpearán las costas de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco. En estas regiones se ha declarado el nivel naranja de alerta. Las autoridades locales advierten del riesgo para la navegación y las zonas costeras. En algunos lugares pueden producirse inundaciones y daños en infraestructuras. A lo largo de la costa ya se han registrado las primeras caídas de árboles y problemas en el funcionamiento de los puertos.
Las zonas del interior tampoco quedarán al margen. Se prevé viento con rachas de intensidad casi huracanada en Castilla y León, así como en algunas áreas de Andalucía y Castilla-La Mancha. En ciertas provincias podría haber interrupciones en el servicio ferroviario y cierre de carreteras. En las zonas montañosas se esperan nevadas, que complicarán la circulación y pueden generar placas de hielo.
Viento y nieve
El viento se intensificará no solo en la costa, sino también en el interior del país. En las provincias de León, Burgos, Salamanca y Segovia se esperan ráfagas capaces de dañar tendidos eléctricos y tejados de viviendas. En algunas zonas de Andalucía, como Almería y Granada, también se han emitido alertas por vientos fuertes. En las regiones del noroeste son probables nevadas, sobre todo en las montañas de Asturias y León, donde la acumulación de nieve podría aumentar rápidamente.
Los meteorólogos señalan que la nieve caerá entre los 1.200 y 1.500 metros de altura, y hacia la tarde el nivel descenderá hasta los 900 metros en el extremo norte. En los Pirineos se prevén heladas leves, lo cual podría suponer dificultades adicionales para conductores y habitantes de pueblos de montaña. En algunos puntos podrían registrarse tormentas breves que traerán aún más precipitaciones y reforzarán el viento.
Nubes y niebla
Nubes densas y baja visibilidad serán un problema en el sur y noreste del país. Por la mañana, en Andalucía es posible que se formen nieblas espesas, mientras que en Galicia y Cantabria llegarán lluvias frontales y bruma. En el este, sureste y también en las Islas Baleares, el cielo permanecerá relativamente despejado durante gran parte del día. En el archipiélago canario se prevé tiempo poco nuboso, aunque no se descarta la presencia de una ligera calima.
La temperatura del aire descenderá en la mayoría de las regiones. Las únicas excepciones serán el este de Cantabria, los Pirineos y el noreste de Cataluña, donde las máximas diurnas aumentarán ligeramente. La temperatura más baja se espera en Ávila, donde por la noche el termómetro bajará hasta 1 grado.
Ráfagas y consecuencias
El viento de componente oeste y sur predominará en la mayor parte de la península y Baleares. Se esperan ráfagas especialmente intensas en la costa noroeste y en la zona del Mar de Alborán. A lo largo del día, el viento se intensificará también en el este y en los Pirineos. En Canarias, en algunas zonas podrían registrarse fuertes ráfagas de alisios.
En los últimos años, España se enfrenta cada vez más a tormentas de este tipo. A principios del año pasado, un ciclón similar provocó cortes masivos de electricidad y el cierre temporal de puertos en Galicia y Cantabria. En algunas regiones fue necesario evacuar a los habitantes de las viviendas costeras. Los meteorólogos señalan que estos fenómenos meteorológicos se vuelven cada vez más frecuentes e impredecibles, lo que exige a las autoridades locales y a la población una preparación especial ante situaciones de emergencia.












