
En una zona industrial de la provincia de Granada, agentes de las fuerzas de seguridad detuvieron un camión que, a simple vista, transportaba solo cartón y papel prensados para reciclaje. Sin embargo, detrás de esa apariencia inofensiva se ocultaba un cargamento de hachís cuidadosamente camuflado: más de 3,2 toneladas. El conductor y su acompañante fueron detenidos en el lugar.
La ruta del vehículo comenzó en Melilla, desde donde el camión partió hacia la península. Desde el principio, la policía sospechó sobre el contenido del remolque. Se estableció un control especial para seguir los movimientos del transporte, en el que también participaron los servicios de aduanas.
Tras cruzar el puerto de Málaga, y a pesar de los intentos de camuflar completamente el olor de la droga, los perros policía detectaron rápidamente la carga ilícita. No obstante, los agentes permitieron que el vehículo continuara su trayecto para poder detener a los sospechosos en un lugar más conveniente: dentro de Granada, en una de las áreas industriales.
Operación Sarcina: detalles y alcance
La investigación, denominada Sarcina, sigue en curso. Según la policía, se trata de una de las operaciones más importantes para interceptar drogas enviadas desde Melilla en los últimos años. En redadas anteriores en la misma región ya se han arrestado a grupos de transportistas, entre ellos cinco mujeres que intentaron pasar unos 30 kilos de hachís por el puerto de Melilla escondiéndolos entre sus ropas.
En julio del año pasado se registró un caso aún mayor en Andalucía: en la provincia de Almería se incautaron más de 15 toneladas de hachís, ocultas entre sandías y sacos de mercancía. En aquel entonces, la policía valoró el lote en decenas de millones de euros y detuvo a ocho personas en relación con el caso.
Récords y tendencias
El caso actual en Granada se ha convertido en el mayor hallazgo del año y está entre los cinco más grandes de toda la historia del país. Expertos señalan que las organizaciones criminales recurren cada vez más a complejos métodos de camuflaje para ocultar la droga entre cargas comunes. Sin embargo, los modernos métodos de control y la experiencia de los agentes permiten detectar incluso los intentos de contrabando más sofisticados.
La operación Sarcina sigue en marcha y la investigación no descarta nuevas detenciones. Las autoridades subrayan que la lucha contra el tráfico ilegal de estupefacientes sigue siendo una de las prioridades de la región.












