
Los acontecimientos ocurridos en Cabo Tiñoso la noche del sábado encendieron las alarmas entre quienes valoran el patrimonio natural de España. El incendio declarado en uno de los rincones más pintorescos y de mayor valor ecológico de la Región de Murcia obligó a los servicios de emergencia a actuar con máxima rapidez. Con fuertes rachas de viento y una orografía complicada, el fuego se propagó por las laderas, amenazando no solo a la flora y fauna únicas, sino también a las personas atrapadas en la zona del desastre.
Ante la situación de emergencia se tomó la decisión de evacuar de inmediato unas 80 autocaravanas situadas en el área de la Rambla de la Azohía. Las personas abandonaron sus viviendas provisionales apresuradamente, mientras los equipos de rescate activaban un operativo paralelo para buscar y evacuar a dos turistas que pernoctaban cerca de la costa. Ambos fueron localizados refugiados entre las rocas, y solo la coordinación entre el servicio marítimo y una patrulla de la Guardia Civil evitó una tragedia.
Operativo de contención
Bomberos y brigadas forestales de varios municipios fueron desplazados de urgencia a la zona afectada. La lucha contra las llamas involucró tanto a medios terrestres como aéreos; al amanecer se sumaron helicópteros para contener el avance del fuego en zonas de difícil acceso. Las labores se complicaron, ya que el fuerte viento no solo avivaba el fuego, sino que, según los primeros informes, podría haber provocado incidentes en las líneas eléctricas, lo que posiblemente originó el incendio.
Las autoridades de la Región de Murcia anunciaron la activación del nivel uno de emergencia según el plan Infomur. Esta medida permitió movilizar recursos y efectivos adicionales, así como incorporar a la coordinación de esfuerzos a organismos municipales y estatales. Hacia la mañana, la intensidad del viento disminuyó, lo que brindó a los bomberos la oportunidad de recuperar el control de la situación; sin embargo, las tareas de extinción continuaron en condiciones adversas.
Reacción y apoyo
Los responsables del gobierno regional y municipal informaron puntualmente a la población sobre la evolución de los acontecimientos a través de las redes sociales. Se prestó especial atención a la seguridad de las personas evacuadas y a la coordinación entre los distintos servicios. En la zona afectada trabajaban no solo bomberos y agentes forestales, sino también personal de Protección Civil, la policía local y patrullas adicionales de la Guardia Civil.
Durante la noche y la madrugada, llegaron al lugar del incidente nuevos equipos de municipios vecinos para relevar a sus compañeros y fortalecer el control sobre los focos de incendio. A las 8:30 de la mañana, dos helicópteros se sumaron a las labores de extinción, lo que permitió combatir el fuego de manera más eficaz en las laderas y zonas de difícil acceso. Aunque el avance de las llamas se ralentizó, la amenaza para el entorno natural persistía.
Una zona única bajo amenaza
Cabo Tiñoso forma parte del entorno natural de Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán, conocido por sus paisajes salvajes y la presencia de especies raras de flora y fauna. Esta zona goza de gran popularidad entre senderistas y aficionados a las actividades al aire libre, y sus aguas costeras están incluidas en la red de reservas marinas de España. Un incendio en este entorno puede causar daños duraderos al ecosistema, cuya recuperación puede tardar años.
En los últimos años, España se enfrenta a un aumento de los incendios forestales, especialmente en las regiones más secas. Incidentes similares ya han provocado evacuaciones masivas y graves daños medioambientales. En 2025 se registró una situación parecida en la provincia de Alicante, donde el fuego arrasó cientos de hectáreas de bosque y obligó a desalojar tanto a residentes como a turistas. Murcia también ha sufrido incendios importantes en varias ocasiones, lo que pone de relieve la necesidad de mantener la preparación de los servicios de emergencia y la importancia de las medidas preventivas.












