
En pleno corazón de Madrid, en la transitada calle Gran Vía, una densa nube de humo negro se elevó repentinamente durante el día. El incidente ocurrió en la intersección con la calle Montera, cerca de un popular restaurante de comida rápida. Inmediatamente, el tráfico quedó paralizado y los peatones abandonaron rápidamente la zona de peligro.
Al lugar del suceso llegaron varias unidades de bomberos y patrullas policiales. Los servicios de emergencia acordonaron rápidamente el tramo entre las plazas de Cibeles y España para garantizar la seguridad y evitar la propagación del fuego. En ese momento, coches y autobuses se vieron obligados a detenerse, y tanto conductores como pasajeros observaban la situación con preocupación.
Los bomberos emplearon tecnología moderna: se lanzaron drones al aire para evaluar la magnitud del incendio y controlar la situación desde arriba. Gracias a la rápida coordinación de los especialistas, el fuego fue contenido en poco tiempo. Según los datos preliminares, la causa del incidente fue la combustión de objetos plásticos, lo que originó el denso humo.
Tras extinguir el fuego, el tráfico en la Gran Vía fue restableciéndose poco a poco. Los servicios municipales comunicaron que los vehículos ya circulan de nuevo entre las plazas de Cibeles y España, aunque durante un tiempo se mantuvo una mayor precaución en la zona. Residentes y visitantes de Madrid comentan lo sucedido, destacando la rapidez y profesionalidad de los servicios de emergencia.












