
En el juzgado de Catarroja se abre una nueva fase en el mediático caso sobre la actuación de las autoridades durante la devastadora dana en la Comunitat Valenciana. La jueza ha ordenado una confrontación entre la exconsellera Salomé Pradas y el exjefe de gabinete del president Carlos Mazón, José Manuel Cuenca. Esta decisión se tomó tras detectarse contradicciones en sus declaraciones y en las pruebas presentadas, incluidas conversaciones en aplicaciones de mensajería.
La iniciativa de celebrar esta confrontación partió de representantes de una asociación ciudadana personada en el proceso. En su auto, la jueza subraya que solo en la sala se podrá dilucidar definitivamente hasta qué punto los testimonios de ambas partes se ajustan a la documentación presentada. Se presta especial atención a las discrepancias en la interpretación de los hechos ocurridos el 29 de octubre de 2024, cuando la región afrontó condiciones meteorológicas extremas.
Contradicciones en los testimonios
En la causa figura un intercambio de mensajes certificados en WhatsApp entre Pradas y Cuenca, aportado por la defensa de la exconsellera. En esas conversaciones se abordaba la situación en la región y posibles medidas de respuesta, incluso la posibilidad de informar al president. Sin embargo, según Cuenca, su postura y el significado de los mensajes difieren de lo que sostiene Pradas. Él insiste en que los mensajes están sacados de contexto y que su última declaración contradice por completo la versión de la exconsellera.
La propia Pradas declaró públicamente que recibió la orden de no molestar a Mazón en un momento crítico, cuando la situación con Dana se agravó. Según afirmó, fue Cuenca quien le dio esa instrucción alrededor de las dos de la tarde. Estas declaraciones generaron una gran repercusión y fueron objeto de un debate aparte tanto en el tribunal como en la sociedad.
El papel de la dirección
En su resolución, la jueza hace referencia a la sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia de octubre de 2025, en la que se subrayaba la importancia de esclarecer cómo se tomaron las decisiones ese día. El documento señala que el presidente de la autonomía tiene competencias de coordinación y puede dar instrucciones a los miembros del gobierno. Por eso, conocer los detalles de la comunicación entre Pradas y Cuenca resulta clave para comprender toda la cadena de mando y decisiones.
Un aspecto importante fue que, durante la investigación, Pradas ofreció distintas versiones: al principio solo respondía a las preguntas de su abogada, luego hizo declaraciones a la prensa y más tarde compareció en la comisión parlamentaria, donde volvió a cambiar su postura. La jueza subrayó que esa ‘mezcla’ de relatos impide valorar objetivamente la credibilidad de sus palabras sin comparar directamente su declaración con la de Cuenca.
Actuaciones de la investigación
El tribunal ha reconocido que la confrontación personal es una medida excepcional, pero en este caso la considera necesaria. Según el juez, solo el encuentro cara a cara entre los dos principales protagonistas permitirá esclarecer la verdad sobre los aspectos más relevantes de la investigación. La fecha del procedimiento aún no ha sido fijada, pero todas las partes ya han sido notificadas de la decisión.
La resolución especifica que las partes pueden recurrir esta decisión: hay un plazo de tres días para presentar una reclamación según el procedimiento de reforma y cinco días para apelar. El Ministerio de Justicia y todos los participantes en el proceso han recibido la notificación correspondiente.
Contexto del caso
El caso sobre la actuación de las autoridades durante el día en cuestión se ha convertido en uno de los temas más debatidos en la Comunitat Valenciana en los últimos años. El foco está tanto en la eficacia de la respuesta ante la emergencia como en la transparencia en la toma de decisiones a alto nivel. La confrontación entre Pradas y Cuenca podría convertirse en un momento clave de la investigación y arrojar luz sobre cómo se desarrollaron realmente los hechos en ese día crítico.











