
Los últimos datos de la encuesta del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) muestran un creciente interés en Cataluña por el futuro de la lengua catalana y la percepción sobre las potencias mundiales. Estos cambios afectan no solo a la identidad cultural, sino que también reflejan transformaciones en la opinión pública que podrían influir en la política regional y en sus relaciones internacionales.
Según el estudio, realizado entre más de 6.700 residentes mayores de 16 años, el 53% de los encuestados considera que se utiliza poco el catalán. Solo un 9% cree que se usa mucho, y un 35% opina que es suficiente. Por primera vez en tres años de seguimiento, la mayoría de los participantes señala una disminución en el uso de la lengua. En 2023 así lo pensaba el 42% y en 2024 el 46%. Actualmente, este registro alcanza su máximo. Al mismo tiempo, un 52% espera que en cinco años la situación empeore y que el catalán se escuche aún menos. Solo un 9% confía en lo contrario y un 37% no prevé cambios.
Lengua e identidad
En retrospectiva, el 57% de los encuestados considera que en los últimos cinco años se habla menos catalán. Solo un 12% opina que ha aumentado su uso, mientras que un 30% no ha notado diferencias. Estas percepciones reflejan la preocupación por preservar la identidad cultural de la región. Según El Pais, el descenso del optimismo respecto al futuro de la lengua coincide con el aumento de quienes se sienten discriminados por motivos lingüísticos: el 41% menciona el idioma como causa de desigualdad.
Las cuestiones de identidad están estrechamente ligadas a la migración. El 40% de los habitantes de Cataluña considera que más de la mitad de la población de la región nació fuera de España. Para comparar: en 2023 solo pensaban así el 16%. Este cambio de percepción se acompaña de un aumento en el número de personas que han experimentado discriminación — del 35% al 37% en un año. Además del idioma, entre las causas señaladas figuran la nacionalidad (39%), el origen étnico (22%) y la apariencia física (21%).
Actitud hacia las potencias mundiales
Por primera vez en años de seguimiento, la simpatía de los catalanes por Estados Unidos es menor que por China. La puntuación media en una escala de 0 a 10 fue de 3,7 para EE.UU. y 4,7 para China. En 2024, Estados Unidos obtenía 4,6 puntos y China 4,2. La caída de la confianza en Estados Unidos coincidió con las recientes operaciones militares estadounidenses en Venezuela y el inicio del conflicto con Irán, aunque la encuesta se realizó antes de estos eventos. La Unión Europea sigue generando mayor confianza — 6,5 puntos, mientras que Rusia alcanzó solo 2,4.
Estos cambios en la opinión pública pueden estar relacionados con las transformaciones en el clima político de España. Por ejemplo, los recientes debates sobre la influencia de nuevas fuerzas políticas, como Vox, también reflejan cambios en la percepción de la política exterior y la identidad nacional. Más detalles sobre las causas del auge de los partidos radicales se pueden encontrar en el artículo sobre los cambios políticos en el parlamento español.
Seguridad y redes sociales
Las cuestiones de seguridad siguen siendo relevantes para los habitantes de Cataluña. El 33% de los encuestados teme a veces convertirse en víctima de un delito, el 28% siente preocupación con frecuencia y el 11% constantemente. Solo un 6% no experimenta inquietud. Además, el 75% considera que las penas por los delitos son demasiado leves, y este dato aumenta por tercer año consecutivo. Solo el 2% cree que las sanciones son excesivamente severas.
En cuanto a las redes sociales, la percepción hacia ellas se vuelve cada vez más crítica. El 32% de los participantes las considera negativas o muy negativas, mientras que solo el 25% las valora de forma positiva. En dos años, la proporción de quienes no utilizan redes sociales ha descendido del 23% al 14%. Instagram y TikTok siguen ganando adeptos, mientras que Facebook y X pierden usuarios.
En los últimos años, en España se realizan periódicamente encuestas de gran escala sobre política lingüística, migración y seguridad ciudadana. En 2024 se debatió una iniciativa para reforzar el papel de las lenguas regionales en la educación, así como medidas contra la discriminación. También la confianza en las potencias mundiales y la actitud ante las redes sociales se convierten en temas de debate público. Estos estudios permiten identificar nuevas tendencias y ajustar las políticas en respuesta a los cambios en el sentir social.












