
La decisión del gobierno de Aragón de reducir el tiempo de uso de dispositivos digitales en las escuelas se ha convertido en uno de los temas más debatidos en el ámbito educativo de España. Las nuevas normativas, que entrarán en vigor en 2027, afectan directamente a familias, docentes y estudiantes. Las autoridades regionales justifican estos cambios por la necesidad de reducir el impacto de las pantallas en la salud y el desarrollo de los niños, así como de recuperar el uso de materiales impresos tradicionales en el proceso educativo.
Según el documento publicado en el Boletín Oficial de Aragón, el próximo curso los estudiantes de distintos niveles tendrán un uso limitado de dispositivos digitales. Para alumnos de infantil, el máximo será de una hora semanal; en primaria, dos horas; y para cuarto a sexto de primaria, cuatro horas. En la secundaria (ESO) el límite será de cinco horas, y en bachillerato, hasta diez horas a la semana, lo que equivale a dos horas diarias. Además, los recursos digitales solo podrán emplearse como complemento de los libros de texto impresos y se recomienda hacer los deberes exclusivamente en papel.
Motivos de los cambios
El gobierno provisional encabezado por Jorge Azcón, a pesar de la falta de acuerdos políticos definitivos, decidió no posponer la reforma. Según Tomasa Hernández, consejera de educación en funciones, el objetivo de los cambios es recuperar el equilibrio entre los métodos de enseñanza tradicionales y modernos. Las autoridades destacan que no se trata de rechazar completamente la tecnología, sino de buscar un punto de equilibrio razonable para evitar consecuencias negativas en el desarrollo cognitivo y social de los niños.
Como señala El País, la iniciativa surgió en medio de la creciente preocupación de padres y expertos por el impacto de las pantallas en la salud mental y física del alumnado. Ya existía en la región una prohibición del uso de teléfonos móviles en los colegios, medida respaldada por la mayoría de las familias. El nuevo paso representa una continuación lógica de la política destinada a limitar el entorno digital en los centros educativos.
Reacción y preparación
El profesorado no estará sujeto a las nuevas restricciones y podrá seguir utilizando pizarras interactivas y otras herramientas digitales para organizar las clases. Sin embargo, para el alumnado, los dispositivos digitales dejarán de ser el principal recurso educativo. Las autoridades regionales anunciaron estos cambios con antelación para que los colegios puedan adaptar sus programas escolares sin perder las actuales licencias de recursos digitales.
En Aragón ya había trabajado una comisión especial para estudiar los riesgos de la digitalización, en la que los expertos advirtieron sobre las consecuencias del uso excesivo de dispositivos por parte de los niños. Aunque la comisión no pudo finalizar su labor debido a la disolución del parlamento, las autoridades regionales consideran que han escuchado suficientes argumentos a favor de un cambio. La inspección educativa se encargará de supervisar el cumplimiento de las nuevas normas, y se recomienda a las familias que apoyen las restricciones también fuera del ámbito escolar.
Contexto y consecuencias
La limitación de las tecnologías digitales en Aragón no es la primera medida de este tipo en España. En los últimos años, varias regiones del país han debatido restringir el uso de móviles y tabletas en los centros escolares. Por ejemplo, en Madrid y Cataluña también se han planteado iniciativas para volver a los libros en papel y reducir el tiempo frente a las pantallas. Según russpain.com, estas decisiones suelen generar debate entre defensores de la innovación y partidarios de la educación tradicional, pero en general reflejan la creciente demanda social de protección infantil frente a la sobreexposición digital.
En otros países europeos, este debate se mantiene desde hace años. En algunas regiones de Francia y Alemania, los centros educativos también están retomando el uso de materiales impresos para disminuir el impacto de los dispositivos electrónicos en los estudiantes. En España, el equilibrio digital en la educación sigue siendo uno de los principales temas de actualidad y la experiencia de Aragón podría servir como ejemplo para otras comunidades autónomas.











