
En la capital de España se ultiman los preparativos para el esperado encendido de la iluminación navideña. A finales de noviembre, Madrid volverá a transformarse en una gigantesca escenografía luminosa, donde cada calle y cada plaza tendrán un ambiente especial. Se prevé que el encendido solemne de las luces tenga lugar en los últimos días del mes, como ya es tradición.
Este año las dimensiones impresionan: más de doscientas ubicaciones en los 21 distritos de la ciudad estarán decoradas con guirnaldas, figuras de luz y enormes abetos. La longitud total de las cadenas luminosas alcanzará los 157 kilómetros, suficiente para ir dos veces de Madrid a Toledo y volver. Especial atención se ha puesto en la calidez: los tonos cálidos y la luz suave crearán un ambiente acogedor incluso en las zonas más concurridas.
Los organizadores apuestan por la sostenibilidad y la tecnología moderna. Todos los elementos de la iluminación funcionan con lámparas LED, lo que permite reducir considerablemente el consumo energético. Los costes de electricidad serán asumidos por la empresa contratista y las autoridades municipales subrayan que el presupuesto de las fiestas no se verá afectado. Esta temporada, además, se implementan nuevas medidas para reducir la contaminación lumínica y ampliar la vida útil del equipamiento.
El enfoque creativo es otro aspecto destacado de la decoración de este año. Una vez más, las calles contarán con instalaciones luminosas diseñadas a partir de los bocetos de escolares ganadores del concurso municipal. Sus obras adornarán las salidas de la Plaza Mayor, una tradición que ya se ha consolidado. Al proyecto también se han sumado renombrados diseñadores y artistas invitados por la Asociación de Creadores de Moda de España (ACME). Sus propuestas transformarán los principales bulevares y plazas, aportando personalidad y estilo único a la ciudad.
El horario de la iluminación permanecerá como de costumbre: de domingo a jueves las luces alegrarán a residentes y visitantes desde las seis de la tarde hasta medianoche, y los viernes y sábados hasta la una de la mañana. En fechas señaladas, como Nochebuena y la víspera de Reyes, el espectáculo se prolongará hasta las tres, y en Nochevieja, hasta el amanecer.
Los puntos más emblemáticos de Madrid —Puerta del Sol, Gran Vía, Paseo del Prado, Plaza Mayor y otros— volverán a convertirse en epicentros de la celebración. Allí se instalarán enormes abetos y sorprendentes estructuras lumínicas, símbolos ya tradicionales de las fiestas invernales en la ciudad. También se prestará especial atención a los nuevos barrios para que el espíritu festivo llegue a todo el área metropolitana.
El nombre de la persona encargada de pulsar el botón que dará inicio al espectáculo de luces este año se mantiene en secreto por ahora. El año pasado, este papel lo asumió el seleccionador nacional de fútbol, reuniendo a cientos de espectadores en la plaza. Para 2025, los organizadores prometen una inauguración igual de vibrante y memorable, que volverá a unir a madrileños y visitantes en la espera de un momento mágico.












