
En Madrid se intensifica un conflicto en torno a la próxima Copa del Mundo de escalada, que debería celebrarse a finales de mayo en Alcobendas. La causa es la inscripción de deportistas israelíes: más de 120 organizaciones y asociaciones deportivas españolas han exigido que no se les permita participar. Según los promotores, la presencia del equipo nacional de Israel en el torneo es un intento de “blanquear” las acciones del gobierno de Benjamín Netanyahu hacia Palestina a través del deporte.
Exigencias y argumentos
La campaña contra la admisión de Israel comenzó el 10 de abril por iniciativa de Climbers for Palestine Spain y la Plataforma por el Boicot Deportivo a Israel. En dos semanas se unieron decenas de clubes deportivos, asociaciones estudiantiles y sociales, así como entidades como Más Madrid, Ecologistas en Acción, CGT y la Asociación Hispano Palestina Jerusalén. Afirman que la Federación de Escalada de Israel (ILCA) contribuye a la ocupación de territorios palestinos, y que agencias turísticas israelíes aprovechan rutas de escalada en disputa con fines comerciales. Según sus datos, siete zonas de escalada están bajo control israelí, seis de ellas situadas en Cisjordania y una en los Altos del Golán.
Estas organizaciones consideran que la participación de Israel en competiciones internacionales favorece la “normalización de la ocupación y el apartheid”. También acusan a la ILCA de apropiación y publicación ilegal de guías de escalada palestinas bajo su propio nombre. En la declaración se destaca que los deportistas palestinos no tienen acceso a rutas clave debido al control militar.
Reacción de los organizadores y posible boicot
Los organizadores de la Copa del Mundo de escalada aún no han dado una respuesta oficial a las demandas de prohibir la participación de deportistas israelíes. Según representantes de Climbers for Palestine Spain, intentaron llegar a un acuerdo con la federación internacional World Climbing y la española FEDME para que la cuestión de las sanciones contra Israel se abordara en la próxima asamblea. Sin embargo, debido al cambio de la reunión al formato online, la discusión sobre este tema se pospuso.
Los partidarios del boicot citan la experiencia de la pasada ‘La Vuelta’, cuando las protestas masivas en Madrid obligaron a los organizadores de la carrera ciclista a cancelar la etapa final debido a la participación de un equipo israelí. Consideran que una presión similar puede ser eficaz también en el caso de la Copa del Mundo de escalada. Como ejemplo de cómo los eventos deportivos se convierten en escenario de conflictos políticos, también se pueden recordar otros casos mediáticos mencionados en el reportaje sobre cómo la composición de los equipos influye en el resultado de torneos internacionales.
Posición de las autoridades y patrocinadores
Los participantes de la campaña exigen no solo la exclusión de Israel, sino también responsabilidad por parte de los organizadores, patrocinadores y autoridades. Entre ellos están el ayuntamiento de Alcobendas, el gobierno de Madrid, la empresa Prensa Ibérica, así como el Consejo Superior de Deportes y el Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Según ellos, el deporte no debe ser utilizado para mejorar la imagen de países cuyas acciones han sido declaradas ilegales por tribunales internacionales.
Si no se cumplen las exigencias, los activistas no descartan organizar un boicot masivo y protestas durante el torneo. Señalan que estas medidas se consideran una forma no violenta de ejercer presión sobre los organizadores y las estructuras deportivas internacionales.
Referencia sobre el torneo
La Copa del Mundo de Escalada en Alcobendas forma parte de la serie internacional World Climbing Series, que incluye etapas de búlder y velocidad. Este año en España se disputarán dos disciplinas: escalada en muros artificiales de baja altura y ascenso de velocidad en una pista de 15 metros. Ya está abierta la inscripción de participantes, y aún no está claro si se tomará la decisión de excluir a los deportistas israelíes o convertirlos en “neutrales”, como ya ocurrió anteriormente con atletas rusos tras los acontecimientos de 2022.












