
Bases legales del alquiler de vivienda
En los últimos años, el alquiler de inmuebles en España se ha convertido en uno de los temas clave para los residentes locales. Las cuestiones relacionadas con la fianza suelen generar disputas entre propietarios e inquilinos. La legislación española, específicamente la Ley de Arrendamientos Urbanos (Ley de Arrendamientos Urbanos, LAU), en su artículo 36 establece claramente el procedimiento de depósito, modificación y devolución de la fianza.
Importe y finalidad de la fianza
Según la LAU, al firmar un contrato de alquiler es obligatorio entregar una fianza equivalente a una mensualidad de la renta de la vivienda. En el caso de locales comerciales, la suma se eleva a dos mensualidades. Esta fianza actúa como garantía financiera para el propietario, asegurando el cumplimiento de las obligaciones del inquilino.
Modificación de la cuantía de la fianza
Durante los primeros cinco años de vigencia del contrato, la cuantía de la fianza no puede ser revisada. Si el arrendador es una persona jurídica, este plazo se amplía a siete años. Tras este periodo, las partes pueden acordar modificar el importe de la fianza según la renta actual.
Procedimiento para la devolución de la fianza
Al finalizar el contrato de alquiler, la LAU establece un procedimiento claro para la devolución de la fianza. Tras la entrega de las llaves, el propietario dispone de un mes para devolver el importe. Si transcurrido este plazo el dinero no ha sido devuelto y no existen motivos justificados para su retención, el arrendador está obligado a pagar también los intereses legales correspondientes.
Motivos para la retención de la fianza
El propietario solo puede retener la fianza si existen motivos justificados. Entre ellos se encuentran los daños a la propiedad, suciedad excesiva o trabajos no autorizados en el piso. Sin embargo, el desgaste causado por el uso habitual no se considera un motivo para la retención del dinero.
Pruebas y resolución de disputas
En caso de desacuerdo, se recomienda conservar material fotográfico y de vídeo que documente el estado del piso al entrar y al salir. Esto ayudará a proteger los intereses del inquilino ante los tribunales si es necesario reclamar sus derechos.
Particularidades de los contratos temporales y compartidos
En lo que respecta a contratos temporales y alquiler de habitaciones, la LAU no contiene disposiciones específicas. En estos casos, las condiciones se establecen en el acuerdo entre las partes. No obstante, el plazo para la devolución de la fianza tampoco debe superar un mes, salvo que existan deudas o daños detectados.











