
La Orden del Toisón de Oro, una de las distinciones caballerescas más antiguas y prestigiosas de Europa, volverá a estar en el centro de atención. El rey de España, Felipe VI, se prepara para entregar cuatro insignias de la orden, una de ellas destinada a su madre, la reina Sofía. Hasta ahora, la única galardonada por el actual monarca había sido su hija mayor, la princesa Leonor, quien recibió este honor a los diez años.
En esta ocasión, la lista de premiados es especialmente destacada. Junto a la reina Sofía, la máxima distinción de la corona española la recibirán el ex presidente del Gobierno, Felipe González, y dos de los ‘padres’ de la Constitución española: Miquel Roca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón. El evento está dedicado al 50 aniversario de la restauración de la monarquía en el país.
La historia de la orden se remonta a 1429 en Borgoña. Fue fundada por el duque Felipe III con motivo de su matrimonio con Isabel de Portugal. Inicialmente, la orden estuvo vinculada a la lucha contra el Imperio Otomano, pero cuando el nieto del fundador, Carlos I, se convirtió en rey de España, los monarcas españoles asumieron el título de gran maestre. Durante la Reforma, la membresía se restringió exclusivamente a católicos. La simbología de la distinción es rica y compleja: el collar de oro está adornado con los escudos de los duques de Borgoña, de donde cuelga un carnero dorado, símbolo de la ciudad de Brujas y referencia al mito griego de Jasón y los argonautas. Los eslabones de la cadena del gran maestre llevan la letra “V”, en alusión a Borgoña.
El prestigio de esta distinción queda reflejado en el hecho de que, durante el reinado de Juan Carlos I, solo unas veinte personas la recibieron. La orden no es hereditaria; tras el fallecimiento del caballero o dama, la insignia debe ser devuelta a la corona. Los galardonados adquieren el derecho a ser tratados como «Excelencia» y pueden añadir a su escudo una capa roja distintiva.
Actualmente, solo existen 19 caballeros activos de la orden en el mundo: quince hombres y cuatro mujeres. Entre ellos figuran el propio rey Felipe VI, así como los monarcas de Suecia y Noruega. A lo largo de los años la han recibido políticos como Javier Solana y Nicolas Sarkozy. Sin embargo, no todos aceptaron este honor de buen grado. Se sabe que Francisco Franco rechazó en dos ocasiones la propuesta de convertirse en caballero de la orden.
El collar está valorado en unos 50.000 euros, aunque recientemente un ejemplar de 1850 se subastó en Madrid por 70.000 euros. La orden también está rodeada de historias curiosas. Así, la casa imperial japonesa parece perseguida por la mala suerte: primero, el emperador Hirohito perdió su condecoración durante la Segunda Guerra Mundial y, años después, su hijo, el emperador Akihito, extravió la insignia junto con su equipaje en un vuelo de Tokio a Madrid en 1994. Para compensar la pérdida, los monarcas españoles le entregaron un nuevo ejemplar cuatro años más tarde.












