
En España, a partir del 1 de enero de 2026, entrará en vigor un nuevo aumento de las pensiones y las prestaciones sociales. La decisión fue adoptada en el Consejo de Ministros y afecta a casi 13 millones de beneficiarios. El incremento general será del 2,7% para la mayoría de las pensiones, aunque en algunas categorías las prestaciones aumentarán aún más. Esta medida abarca tanto a los pensionistas por edad como a quienes reciben pensiones mínimas y no contributivas, así como a las familias con hijos con discapacidad.
Las autoridades subrayan que el incremento de las pensiones está vinculado al aumento de los precios al consumidor durante el año anterior. Este mecanismo está recogido en la ley de garantía del poder adquisitivo de los pensionistas. Gracias a ello, la revalorización de las pensiones se realiza ahora cada año y depende de la inflación, lo que permite evitar la pérdida de ingresos de los mayores ante la subida de precios.
¿A quiénes y cuánto les subirán?
En 2026, la pensión media de jubilación aumentará aproximadamente 570 euros al año. Para la mayoría de los beneficiarios de pensiones medias, la subida será de unos 500 euros anuales. Por ejemplo, si en 2025 un pensionista recibía 1.511,51 euros al mes, en 2026 esa cuantía pasará a 1.552,32 euros. Esto significa que, al año, el pensionista recibirá 571,35 euros más.
Los cambios no solo afectan a las pensiones de jubilación. El aumento también está previsto para las pensiones por incapacidad, así como para quienes reciben prestaciones a través de las denominadas Clases Pasivas (Clases Pasivas). Además, se incrementará el complemento por reducción de la brecha de género, que también crecerá un 2,7% respecto a 2025.
Pensiones mínimas y no contributivas
Se ha puesto especial atención a las pensiones mínimas y no contributivas, así como al Ingreso Mínimo Vital. En 2026, las pensiones mínimas aumentarán en más de un 7%. Para los pensionistas con cónyuge a cargo y para las viudas con hijos, la subida será del 11,4%. Las pensiones no contributivas y el ingreso mínimo también crecerán un 11,4%.
Las pensiones de vejez e invalidez (SOVI) aumentarán un 7,07%. Así, las no compatibles alcanzarán los 599,60 euros mensuales y las compatibles, 582,10 euros. La pensión mínima de jubilación para personas solas mayores de 65 años será de 13.106,80 euros al año, y para quienes tengan cónyuge a cargo, 17.592,40 euros. Las familias con hijos con discapacidad también recibirán más: la ayuda para un menor con una discapacidad del 65% será de 5.962,80 euros anuales y, si la discapacidad es del 75%, ascenderá a 8.942,40 euros.
Medidas y cambios adicionales
El nuevo decreto incluye otras modificaciones importantes. Se establece una cotización adicional del 10,6% para bomberos y agentes forestales. Esta medida les permitirá acceder a la jubilación anticipada, teniendo en cuenta la dificultad y peligrosidad de su trabajo.
Los médicos de atención primaria, médicos de familia y pediatras podrán compaginar trabajo y pensión hasta finales de 2026. Esta prórroga es consecuencia de la escasez de profesionales y ya ha demostrado su utilidad: en los dos últimos años más de 1.200 sanitarios se han acogido a esta medida.
Ajustes en el sistema
También se actualizan las bases mínima y máxima para el cálculo de las cotizaciones, debido al aumento del salario mínimo. La base máxima ahora es de 5.101,20 euros. La contribución por el mecanismo de solidaridad intergeneracional (MEI) se fija en el 0,9%. Estos fondos reforzarán la reserva de la Seguridad Social, que deberá superar los 14.000 millones de euros a finales de 2025.
Para los autónomos, se mantienen en 2025 los mismos tramos de ingresos para el cálculo de las cotizaciones. Las autoridades siguen negociando con representantes empresariales para pasar a un sistema basado en ingresos reales. Además, se han actualizado las tarifas del seguro por accidentes laborales y enfermedades profesionales para adaptarlas a las nuevas condiciones económicas.












