
En Valencia continúa la investigación de las circunstancias de la gran tragedia ocurrida a raíz de la DANA, en la que murieron 229 personas en la región. Las autoridades judiciales han decidido citar como testigo a Maribel Vilaplana, quien se encontraba junto al presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, el día de la catástrofe. La audiencia está programada para el 3 de noviembre y la atención pública se centra en los detalles que pueda revelar la periodista.
Ese fatídico día, el 29 de octubre de 2024, Vilaplana y Mazón almorzaban en el restaurante El Ventorro. Fue en ese momento, según la investigación, cuando el presidente recibió y realizó llamadas telefónicas relacionadas con la situación de emergencia. A pesar de las inundaciones ya iniciadas y de las numerosas llamadas a los servicios de emergencia, Mazón, según testigos, no mostró especial preocupación. Los investigadores consideran que Vilaplana podría aclarar cómo reaccionó el jefe regional ante la información recibida y qué decisiones se tomaron en ese instante.
La investigación reveló que el gobierno autonómico ocultó durante casi un año materiales audiovisuales relevantes para comprender el desarrollo de los hechos. Esto ha puesto en duda la versión oficial de que la responsabilidad por la falta de información recae en las estructuras estatales. Además, en el marco del caso también ha sido citada a declarar la vicepresidenta de primer rango, Susana Camarero, quien, según se desprende, abandonó la sede de gestión de crisis para asistir a una ceremonia de premiación.
Hasta el momento, más de 350 personas ya han sido entrevistadas en el marco del caso. Sin embargo, las preguntas clave sobre las acciones de la administración regional en las horas críticas siguen sin respuesta. El propio Mazón se negó a declarar en calidad de sospechoso. La investigación continúa y nuevos testimonios podrían influir significativamente en el curso del caso y en la opinión pública sobre la actuación de las autoridades durante la tragedia.












