
En España, ha vuelto a encenderse el debate sobre el terrorismo y la memoria histórica. Consuelo Ordóñez, presidenta de la asociación de víctimas del terrorismo, criticó a la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. El motivo fue la retórica de Ayuso que, según Ordóñez, sigue hablando de la banda ETA como si aún existiera y tuviera influencia en la política del país.
Ordóñez, cuya familia fue directamente afectada por los terroristas —su hermano, Gregorio Ordóñez, fue asesinado en 1995—, considera que este tipo de declaraciones son peligrosas y alimentan conflictos innecesarios. Está convencida de que esta retórica solo profundiza la división en una sociedad que todavía sufre las secuelas de décadas de violencia.
Reabren las viejas heridas: reacciones ante las palabras de Ayuso
El último conflicto se desató por las declaraciones de Ayuso en un reciente acto público. La presidenta de Madrid volvió a referirse a los posibles pactos entre líderes socialistas y representantes de EH Bildu, e insinuó la participación de antiguos miembros de ETA en la política actual. Según Ayuso, gracias al apoyo de este grupo político, Pedro Sánchez pudo mantenerse en el poder, y la memoria de las víctimas del terrorismo es utilizada con fines políticos.
Consuelo Ordóñez no se quedó al margen y se dirigió públicamente a Ayuso a través de las redes sociales. Subrayó que este tipo de declaraciones no solo distorsionan la realidad, sino que también ofenden la memoria de todas las víctimas del terrorismo. Según Ordóñez, hoy en España no hay lugar para esas manipulaciones, ya que ETA fue definitivamente disuelta en 2011.
La memoria de las víctimas y las diferencias políticas
En su mensaje, Ordóñez recordó que las víctimas del franquismo y las de ETA tienen el mismo derecho al reconocimiento y a la compensación. Acusó a Ayuso de intentar enfrentar a unas víctimas contra otras, lo que, en su opinión, solo incrementa la tensión social. Ordóñez también señaló que, para ella, la desaparición de ETA no es un hecho abstracto, sino una realidad trágica vinculada a la muerte de su hermano.
Este conflicto no es el primero entre ambas mujeres. El año pasado, Ordóñez ya pidió a Ayuso que dejara de utilizar el tema de ETA en tiempo presente, pero entonces la presidenta de Madrid respondió con frialdad, insinuando motivaciones personales de su adversaria. Estos enfrentamientos generan gran repercusión pública, ya que tocan símbolos y páginas dolorosas de la historia española.
Política, memoria y reacción social
Gregorio Ordóñez fue una de las víctimas más destacadas de la organización terrorista, y su asesinato marcó un antes y un después para la sociedad española. Tras aquel suceso, se inició una unión sin precedentes entre ciudadanos y fuerzas de seguridad, lo que finalmente llevó a la derrota de ETA. Consuelo Ordóñez sigue luchando activamente por los derechos de las víctimas y buscando justicia, evitando que el pasado caiga en el olvido.
El año pasado también puso sobre la mesa la presencia en las listas electorales de EH Bildu de personas condenadas por delitos relacionados con el terrorismo. Aunque esto no tuvo consecuencias legales, sus declaraciones generaron un intenso debate público y recordaron la importancia de la transparencia en la política.
Cambios legislativos e impacto en la política
Como resultado de la insistencia de Ordóñez, las autoridades de Madrid se vieron obligadas a revisar la normativa sobre las compensaciones a las víctimas del terrorismo. Este caso fue uno de los pocos en los que la postura de los activistas influyó directamente en las decisiones del gobierno regional.
La situación en torno a las declaraciones de Ayuso y la reacción de Ordóñez volvió a demostrar la sensibilidad con la que en España se perciben los temas de memoria histórica y justicia. La sociedad sigue buscando un equilibrio entre reconocer el trágico pasado y la necesidad de avanzar, sin olvidar a las víctimas ni permitir que su memoria se utilice con fines políticos.












