
En Galicia hay una persona que ha resuelto el tema de la vivienda de forma bastante original. Juan Francisco Lojo Patiño no alquila piso ni pierde tiempo en los desplazamientos al trabajo. Su casa es una autocaravana, aparcada literalmente a unos pasos del restaurante donde dirige la sala. Este estilo de vida le permite ser totalmente móvil y olvidarse de los problemas habituales de suministros. Incluso durante cortes de luz, continuaba con sus tareas sin notar ningún inconveniente.
El restaurante Brasa de Beche, donde trabaja Juan, está situado en un enclave pintoresco de la ruta Camino Inglés, una de las vías de peregrinación hacia Santiago de Compostela. Este lugar no solo es famoso por su cocina, sino que también se ha convertido en ejemplo de turismo sostenible. El complejo sigue creciendo: al restaurante se sumaron casas rurales, una piscina, un burger bar y próximamente se añadirán otras 25 cabañas. Todo ello, rodeado de naturaleza, cerca de un embalse y de senderos verdes recorridos cada año por miles de viajeros.
Juan es originario de Noia y, antes de mudarse a la autocaravana, vivió 16 años en Santiago de Compostela. Los últimos tres años los ha dedicado por completo a la vida sobre ruedas. Su autocaravana no es solo un medio de transporte, sino un verdadero hogar acogedor al que cuida con esmero. Va al trabajo caminando y, si necesita ir más lejos, usa la bicicleta. Este planteamiento sorprendió incluso a los propietarios del restaurante cuando se incorporó: no esperaban que el nuevo empleado llegara con su “casa sobre ruedas”.
Elección ecológica y retos personales
Para Juan, no solo es importante la comodidad, sino también el aspecto ecológico. Se enorgullece de que su estilo de vida minimice el impacto ambiental. El complejo donde trabaja está ubicado en una reserva de la biosfera y apoya iniciativas de desarrollo sostenible. Sin embargo, no todos están dispuestos a adoptar este estilo de vida. Incluso su participación en un popular reality de citas no le trajo éxito: su posible pareja no valoró ni sus tatuajes ni su pasión por las autocaravanas. Aun así, Juan no se desanima: se considera un aventurero y confiesa que, por fin, ha encontrado su rincón de felicidad.
Hoy en día, el restaurante y complejo turístico en Abegondo (A Coruña) gana cada vez más popularidad entre viajeros y aficionados a las autocaravanas. Aquí se organizan regularmente encuentros de propietarios de autocaravanas, y la infraestructura está diseñada pensando en sus necesidades. El lugar ha recibido varios premios por su contribución al desarrollo del ecoturismo. Y el propio Juan, quizá, podría competir por el título de gerente de sala más ecológico de España. Su historia es un ejemplo de cómo se puede compaginar trabajo, convicciones personales y amor por la naturaleza, sin renunciar al confort.












