
En la madrugada del sábado, el Museo de Arqueología de Badajoz fue escenario de un audaz robo: desconocidos accedieron al edificio por la parte trasera, forzaron una reja de protección y rompieron la vitrina donde se exhibían 149 monedas de oro del famoso tesoro de Villanueva. Según las autoridades de Extremadura, el delito fue cuidadosamente planificado y el daño al patrimonio cultural de la región ya ha sido calificado de irreparable.
La señal de alarma llegó a la central de seguridad alrededor de las seis de la mañana, pero al llegar la policía los delincuentes ya habían huido. El museo fue acordonado por la mañana, en el lugar trabajaron criminalistas, recogiendo huellas y posibles pruebas. La dirección de la institución presentó rápidamente una denuncia ante la policía y las autoridades regionales subrayaron que se habían cumplido todas las medidas de seguridad exigidas. A pesar de ello, el museo permanecerá cerrado al público por tiempo indefinido, hasta que concluyan las diligencias de investigación.
El valor histórico del tesoro
Las monedas robadas formaban parte de un tesoro hallado en Villanueva de la Serena en 1987 durante unas obras en el solar del antiguo cine Rialto. Desde entonces, la colección se consideraba uno de los descubrimientos más importantes en la historia de la región. En noviembre del año pasado, el tesoro fue trasladado desde el municipio de Villanueva de la Serena a Badajoz para su mejor conservación y exposición pública.
El tesoro estaba compuesto por monedas acuñadas entre 1772 y 1822 en las casas de moneda de Madrid, México, Lima, Potosí, Popayán, Santiago, Sevilla y el Nuevo Reino. Entre ellas se encontraban ejemplares de las épocas de Carlos III, Carlos IV y Fernando VII, lo que otorga a la colección un valor histórico y numismático especial. Según los expertos, las monedas fueron ocultadas a principios del siglo XIX en el contexto de las convulsiones políticas de aquella época.
Reacción y consecuencias
En Villanueva de la Serena, donde se halló el tesoro y permaneció guardado más de treinta años, la noticia del robo provocó una profunda decepción. Las autoridades locales señalan que la decisión de transferir la colección al museo de Badajoz se tomó para su conservación y con el objetivo de acercarla al público general. Ahora, según representantes del municipio, las expectativas de una mejor protección no se cumplieron. El valor exacto de las monedas robadas no ha sido revelado, pero su importancia para la historia y cultura de Extremadura supera con creces el mero aspecto material.
Mientras la policía continúa con la investigación, el museo sigue cerrado y los habitantes de la región esperan noticias sobre la posible recuperación de las piezas únicas. Las autoridades subrayan que están haciendo todo lo posible para localizar lo sustraído y restablecer la justicia. En este contexto, en España no cesan los debates sobre las medidas de protección del patrimonio nacional, como ya sucedió tras recientes acontecimientos de gran repercusión en el ámbito cultural, mencionados en el reportaje sobre el apoyo público al exfiscal García Ortiz en Galicia (más sobre la reacción social ante sucesos de gran repercusión).
Referencia
Tras su hallazgo en 1987, el tesoro fue declarado propiedad estatal y transferido para su custodia a la Junta de Extremadura. En 1989, las monedas se almacenaron temporalmente en el municipio de Villanueva de la Serena, donde permanecieron hasta noviembre del año pasado. El traslado a Badajoz respondió a la necesidad de garantizar mejores condiciones de conservación y exhibición. Ahora, el destino de esta colección única depende del éxito de la investigación y de los esfuerzos de las fuerzas de seguridad.












