
El pasado viernes, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, mantuvo una reunión personal con el ex presidente de la autonomía Jordi Pujol. El encuentro tuvo lugar en el Palacio de Pedralbes de Barcelona. El motivo de la visita fue el interés de Illa por conocer el estado de salud de Pujol, quien recientemente ha vuelto al foco mediático debido al proceso judicial en su contra.
La reunión se celebró justo después de que Illa regresara de un viaje oficial a México y enfrentara una sesión de control en el Parlamento. Es la segunda vez en los últimos meses que ambos políticos se encuentran en persona. Llama la atención que ahora, cuando el proceso judicial contra Pujol y su familia se ha reactivado, los detalles de su conversación se hayan hecho públicos.
Proceso judicial
Jordi Pujol, que recientemente cumplió 95 años, está siendo investigado por crear una organización criminal y blanqueo de capitales. Expertos médicos habían recomendado previamente que no compareciera ante el tribunal debido al deterioro de sus funciones cognitivas. Sin embargo, el tribunal rechazó estos argumentos y exigió que al menos participara en la primera parte de las vistas, celebradas a finales de junio en formato telemático.
Poco antes del inicio del juicio, Pujol sufrió una neumonía y estuvo hospitalizado durante cinco días en la clínica Sagrada Familia de Barcelona. Salió del hospital apenas tres días antes del comienzo de las sesiones judiciales. Salvador Illa pidió públicamente al tribunal que tuviera en cuenta la edad y el estado de salud del ex presidente, resaltando que la justicia dispone de herramientas para afrontar este tipo de situaciones.
Contexto político
La reunión en Pedralbes tuvo lugar poco después del regreso de Illa de México, adonde viajó en medio de la crisis por la peste porcina africana. Desde el Govern destacan que el presidente de la autonomía suele celebrar encuentros en las dos residencias oficiales, y que la elección del palacio de Pedralbes no responde a un deseo de confidencialidad.
Salvador Illa ya se había reunido con Pujol en septiembre de 2024, poco después de su investidura. En ese momento, el encuentro fue sorprendente, ya que los cuatro anteriores presidentes de tendencia independentista también habían recibido a Pujol. Tras el escándalo de las cuentas en el extranjero, el Parlament de Cataluña retiró a Pujol todos sus títulos honoríficos.
Reacciones y consecuencias
La segunda reunión entre Illa y Pujol se enmarca en una serie de consultas con expresidentes de la autonomía. Llama la atención la exclusión de Carles Puigdemont, a quien Illa visitó en Bruselas solo un año después de asumir el cargo. Las autoridades catalanas subrayan que estos encuentros forman parte del diálogo intergeneracional entre políticos, pese a las diferencias y escándalos.
En la sociedad sigue el debate sobre la idoneidad de juzgar a un político de edad avanzada con graves problemas de salud. Sin embargo, el proceso judicial continúa y la atención sobre la figura de Pujol no disminuye. Su papel en la historia autonómica sigue generando discusión tanto entre partidarios como críticos.
Jordi Pujol fue presidente de la Generalitat de Cataluña desde 1980 hasta 2003 y es considerado una de las figuras clave en la historia contemporánea de la región. Tras dejar el cargo, su nombre se vio implicado en un sonado escándalo de corrupción, lo que resultó en la pérdida de honores oficiales. Salvador Illa, actual presidente del gobierno catalán, anteriormente dirigió el Ministerio de Sanidad de España y es conocido por su postura moderada en cuestiones de autonomía.












