
La provincia de Toledo se ha visto envuelta en un escándalo tras la detención de un empleado de una finca cinegética, acusado de la muerte de un ejemplar raro de águila imperial ibérica. El suceso tuvo lugar en uno de los cotos de caza de La Mancha, una zona clave para las rutas migratorias y de asentamiento de la fauna silvestre, según expertos.
La investigación arrancó en febrero, cuando el cadáver del ave fue hallado en una zona protegida. La ubicación exacta se mantiene en secreto para no poner en riesgo a otros ejemplares de esta especie amenazada. Las diligencias policiales identificaron como responsable a un guarda de caza de 61 años, que utilizó un rifle calibre 17 para disparar. El arma fue incautada y el hombre detenido. Hasta ahora no tenía antecedentes policiales, pero se enfrenta a hasta dos años de prisión, inhabilitación para ejercer actividades relacionadas con la protección de la naturaleza, la caza y la pesca, así como la retirada del permiso de armas hasta un máximo de cuatro años.
Importancia de la región para la conservación de la especie
La zona donde tuvo lugar el incidente forma parte de la red de espacios naturales protegidos de Castilla-La Mancha. Aquí se encuentran no solo refugios para animales y peces, sino también áreas calificadas como cruciales para la supervivencia de aves y otras especies raras. Estos terrenos están incluidos en el programa europeo Natura 2000, lo que implica medidas especiales para la protección y recuperación de fauna en peligro de extinción.
El águila imperial ibérica (Aquila adalberti) está oficialmente catalogada como especie en peligro de extinción tanto a nivel nacional como regional. Según los últimos datos, en España y Portugal hay poco más de 840 parejas de estas aves, casi la mitad de ellas ubicadas en Castilla-La Mancha. Son especialmente importantes para la supervivencia de la especie el valle del río Tajo, los alrededores de Sierra Morena y la zona de Campo de Montiel. Solo en la provincia de Toledo se han detectado más de doscientas zonas de anidamiento.
Amenazas y acciones de conservación
Para proteger la población de águilas, en España está en marcha un programa especial que comenzó en los años 90. Su objetivo es reducir la mortalidad causada por electrocuciones y envenenamientos derivados del uso ilegal de cebos tóxicos. En las últimas décadas, cientos de ejemplares han muerto precisamente por estas causas. Además, la caza furtiva, la intoxicación por plomo y el desarrollo de infraestructuras que dificultan la recuperación de la especie también tienen un impacto negativo sobre el número de aves.
Aunque en España el águila sigue considerada una especie en peligro, las organizaciones internacionales han rebajado su estatus a «vulnerable». En los últimos años, a las amenazas tradicionales se han sumado otras nuevas, como la mortalidad por los parques eólicos. Solo en Albacete se han registrado varios casos de este tipo en los últimos dos años. Los ecologistas insisten en que el desarrollo de las energías renovables debe adaptarse a los intereses de la naturaleza y no poner en peligro especies raras.











