
Los españoles se enfrentan nuevamente a una grave amenaza: la tormenta Nils avanza sobre el país, activando ya hoy alertas de emergencia en la mayoría de las autonomías. Las consecuencias podrían sentirse por millones de habitantes, desde interrupciones en el transporte hasta riesgo para la vida en las zonas montañosas. Las autoridades y los servicios de emergencia se preparan para unas condiciones meteorológicas adversas que pueden alterar el curso habitual de la vida en España.
Tras la reciente tormenta Marta, aún presente en la memoria, Nils se convierte en el octavo ciclón intenso del año. En las próximas horas, 16 comunidades autónomas estarán bajo diferentes niveles de alerta. Se prevén lluvias torrenciales, vientos huracanados, olas peligrosas en la costa y riesgo de aludes y deshielos bruscos en las montañas. Preocupa especialmente la situación en regiones donde infraestructuras y población ya sufrieron daños por anteriores desastres climáticos.
Mapa de alertas
El nivel de riesgo más alto — naranja — ha sido declarado en nueve autonomías: Andalucía, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, Murcia, País Vasco y la Comunidad Valenciana. El resto de los territorios permanece bajo nivel amarillo, lo que igualmente exige máxima precaución. En Galicia, como en ocasiones anteriores, el epicentro de la tormenta serán las provincias de A Coruña y Lugo, donde se esperan vientos fuertes y lluvias persistentes. En Lugo y Ourense podrían registrarse tormentas eléctricas locales, y en Pontevedra y Ourense, ráfagas capaces de derribar árboles y dañar las líneas eléctricas.
En Andalucía, la principal amenaza proviene del viento y las olas. En las zonas costeras de Almería y Granada se ha activado el nivel naranja de alerta debido a fuertes ráfagas, especialmente en áreas abiertas. Málaga, Granada y Jaén permanecen bajo aviso amarillo, lo que obliga a los residentes a extremar la precaución al desplazarse y realizar actividades al aire libre.
El norte y el este, bajo amenaza
La costa norte de España tampoco escapará a los efectos del ciclón. Asturias, Cantabria y País Vasco esperan olas peligrosas y el mar se mantendrá agitado durante toda la jornada. Las zonas interiores del País Vasco y el norte de Navarra podrían afrontar lluvias intensas y tormentas súbitas capaces de provocar inundaciones locales en poco tiempo.
En las regiones orientales —Comunidad Valenciana, Murcia y Cataluña— el principal riesgo está relacionado con el viento. Se prevén ráfagas especialmente intensas en el interior y en tramos abiertos del litoral, lo que podría causar la caída de árboles y dificultar el tráfico. En Castilla-La Mancha, concretamente en Albacete, también se ha activado la alerta naranja por viento, situando a esta zona interior entre las más vulnerables.
Montañas y ríos, nuevas amenazas
En Castilla y León, los meteorólogos alertan sobre un panorama meteorológico complicado: están vigentes avisos simultáneos por lluvias, viento y deshielo. El aumento de temperaturas de los últimos días, sumado a las precipitaciones, puede provocar una subida brusca del nivel del agua en ríos y arroyos, lo que genera riesgo de inundaciones locales y deslizamientos de tierra.
En los Pirineos, la cota de nieve subirá hasta los 1.700–2.000 metros, por lo que las nevadas solo afectarán las zonas más elevadas. Sin embargo, en las provincias de Huesca, Lleida y en las vertientes norte de Navarra persiste el peligro de avalanchas y deshielos repentinos. La combinación de nieve acumulada y el ascenso de temperaturas vuelve especialmente peligrosas las rutas de montaña para turistas y residentes.
Circulación atlántica
Según los meteorólogos, la situación actual se explica por una activa circulación de masas de aire procedentes del Atlántico. Distintos frentes asociados al ciclón Nils afectan consecutivamente a España, trayendo aire húmedo y relativamente cálido para esta época del año. Como resultado, el cielo estará mayormente cubierto en casi todo el país y las lluvias serán generalizadas, salvo en algunas zonas mediterráneas donde las precipitaciones serán menos intensas.
Las temperaturas seguirán por encima de los valores habituales para el inicio de la primavera, aunque se prevé un descenso gradual a partir del jueves. Hacia el fin de semana, la situación tenderá a estabilizarse, pero en las regiones del norte podrán registrarse nuevas nevadas a cotas bajas y, el domingo, el sol volverá a aparecer en la mayoría de las zonas.
Consecuencias y experiencia
Recordando acontecimientos recientes, cabe señalar que este tipo de desastres meteorológicos ya han provocado graves consecuencias en varias regiones de España. Por ejemplo, tras la devastadora tormenta Leonardo, cuando cientos de carreteras quedaron bloqueadas y tanto escuelas como empresas se vieron obligadas a suspender sus actividades, muchos habitantes de Andalucía tuvieron que ser evacuados. Más detalles sobre cómo los fenómenos meteorológicos extremos pueden transformar la vida cotidiana se encuentran en el reportaje sobre las consecuencias de la tormenta Leonardo para la infraestructura y la población.
En los últimos años, España se enfrenta cada vez más a una sucesión de fuertes tormentas, que generan interrupciones en el transporte, daños en viviendas e infraestructuras, así como cortes temporales de electricidad. En 2025, fenómenos similares ya provocaron evacuaciones masivas en regiones del norte y del sur, y en algunos casos llevaron al cierre de escuelas y la cancelación de eventos públicos. Los servicios de protección civil y las autoridades locales siguen mejorando los sistemas de alerta y respuesta para minimizar los daños y garantizar la seguridad de la población ante un clima cambiante.












