
Una nueva decisión del Tribunal Supremo de España afecta directamente los derechos de los ciudadanos que participan en procesos judiciales donde la asistencia letrada es obligatoria. A partir de ahora, si el abogado defensor no puede acudir a una vista por una causa justificada y respaldada por un informe médico, el tribunal deberá aplazar la sesión. Esta norma busca evitar que las partes queden sin apoyo profesional en momentos clave del proceso.
Anteriormente, los tribunales solían exigir pruebas de un perjuicio real para el derecho de defensa si el abogado se ausentaba por enfermedad. Sin embargo, el Tribunal Supremo ha determinado ahora que la mera imposibilidad de asistir del abogado, cuando su presencia es imprescindible, basta para declarar la nulidad de la vista. Solo se permitirán excepciones si hay indicios de abuso de derecho, mala fe o intento de retrasar el proceso.
Decisión en un caso de Marbella
El cambio de enfoque se originó en el caso de una familia de Marbella que fue desalojada de su vivienda alquilada tras la compra del inmueble por un gran propietario. Su abogado informó, justo antes de la vista, que estaba enfermo y no era posible encontrar sustituto, aportando toda la documentación necesaria. A pesar de ello, tanto el juzgado de primera instancia como la Audiencia de Málaga no suspendieron la vista, considerando suficientes las alegaciones escritas de la familia para defender sus intereses.
El Tribunal Supremo anuló estas resoluciones al considerar que la ausencia de abogado en estos casos vulnera los derechos fundamentales de la parte. Los magistrados subrayaron que, si la ley exige la participación obligatoria del defensor, celebrar una vista sin su presencia genera desigualdad estructural y priva a la parte de la posibilidad de participar plenamente en el proceso. Esto resulta especialmente relevante en la fase inicial del procedimiento, cuando se determina el objeto del litigio y se recaban las pruebas.
Cambios legislativos y consecuencias
En 2023 se modificó el artículo 188.1.5º de la Ley de Enjuiciamiento Civil, facilitando el aplazamiento de vistas por motivos médicos. Ahora basta con aportar cualquier documento que acredite la enfermedad repentina del abogado, y la confirmación definitiva podrá presentarse posteriormente. El Tribunal Supremo se apoya en estas disposiciones, así como en el artículo 238 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que recoge expresamente la nulidad de actuaciones por ausencia del defensor cuando su intervención es obligatoria.
Los magistrados destacan que, tras la reforma de 2003, el legislador introdujo una causa específica de nulidad de actuaciones si la vista se celebra sin la presencia del abogado cuando su intervención es preceptiva. En este caso, no es necesario demostrar un perjuicio concreto para la parte: la mera infracción procesal basta para anular la resolución.
Debate entre magistrados
En la resolución del Tribunal Supremo también se incluyó un voto particular de uno de los diez magistrados. Considera que, en este caso concreto, la familia no sufrió un perjuicio real, ya que pudo exponer sus argumentos por escrito. Sin embargo, la mayoría de los jueces estimó que un enfoque meramente formal no garantiza los derechos de los ciudadanos y que debe prevalecer la posibilidad de una defensa plena en todas las etapas del proceso.
Como resultado, el Tribunal Supremo anuló las resoluciones de los juzgados de Málaga y ordenó devolver el caso al momento previo a la denegación de aplazamiento de la vista. Los magistrados reconocen que esto supondrá una demora en el proceso, pero subrayan que el derecho a la defensa es más importante que el interés del demandante en una resolución rápida.
Contexto y casos similares
En los últimos años, los tribunales españoles se enfrentan cada vez más a temas relacionados con el papel del abogado durante el proceso. Por ejemplo, recientemente se debatió el caso de una abogada que evitó una sanción por usar inteligencia artificial con respuestas erróneas: el tribunal tuvo en cuenta sus disculpas y decidió no imponer ninguna medida. Este caso, analizado en detalle en el reportaje sobre la postura de los tribunales ante los errores de la IA, también ilustra cómo el sistema judicial español se adapta a nuevos retos y modifica su práctica en favor de la protección de los derechos de los implicados en el procedimiento.
En general, las decisiones del Tribunal Supremo sobre la participación obligatoria de un abogado están formando una nueva práctica judicial que afecta a todos los procesos donde la defensa es obligatoria. Esto se aplica no solo a los casos de desalojo, sino también a otras categorías de litigios en los que las partes pueden quedar sin apoyo profesional. En los próximos años se esperan más cambios en la práctica judicial relacionados con la protección de los derechos procesales de los ciudadanos.












