
En pleno centro de Ponferrada ocurrió una situación que pudo haber tenido otro desenlace. Un día común para una vecina local se transformó en un hallazgo inesperado: en la acera divisó un sobre blanco atado con una goma. La curiosidad la llevó a revisar el contenido. Dentro encontró una suma considerable: casi cinco mil euros en efectivo.
Sin dudarlo, se dirigió a la comisaría más cercana. Allí relató detalladamente dónde y cuándo había encontrado el sobre y lo entregó a los agentes. La policía registró inmediatamente el hallazgo e inició la investigación para determinar a quién podría pertenecer el dinero.
Pérdida y búsqueda
Al día siguiente, un hombre mayor se presentó en la comisaría. Visiblemente alterado, explicó que el día anterior había perdido un sobre con una suma importante. Según contó, acababa de retirar el dinero del banco con la intención de repartirlo entre sus familiares. Describió con detalle el aspecto del sobre e incluso presentó extractos bancarios que confirmaban la retirada del efectivo.
Los agentes comprobaron minuciosamente todos los detalles: descripción, cantidad y hasta la forma en la que estaba embalado. Todo coincidía perfectamente. Tras verificar la documentación y la identidad, al hombre le devolvieron su dinero.
Honestidad y agradecimiento
La policía destacó especialmente la actitud de la mujer, quien no solo no se apropió del hallazgo sino que además tomó la iniciativa de devolver el dinero a su dueño. Su honestidad y compromiso cívico no pasaron desapercibidos: los agentes le agradecieron su conducta y subrayaron que acciones así refuerzan la confianza en la sociedad.
La historia se difundió rápidamente por toda la ciudad. Muchos habitantes la comentaron en las redes sociales, señalando que no cualquiera habría actuado igual. Para Ponferrada, este caso se convirtió en un ejemplo de cómo una decisión sencilla puede cambiar la vida de alguien y devolver la confianza en la honestidad de quienes nos rodean.












