
En el oeste de España, en pleno corazón de Extremadura, se esconde una pequeña ciudad que rara vez aparece en las guías turísticas. Valencia de Alcántara es un lugar donde el tiempo parece ir más despacio y cada rincón guarda huellas de distintas épocas. Aquí nació la reconocida cantante Soraya Arnelas, aunque la ciudad tiene mucho más por lo que ser famosa.
Los orígenes de Valencia de Alcántara se remontan a miles de años atrás. En sus alrededores se han hallado más de cuarenta dólmenes, conformando uno de los conjuntos megalíticos más importantes de toda Europa Occidental. Paseando por los alrededores, es posible encontrar rastros de romanos y visigodos, mientras que en el centro mismo de la ciudad se respira aire medieval. Las estrechas calles empedradas y las fachadas blancas crean una atmósfera especial, y en algunos barrios aún se aprecian influencias judías.
La plaza principal de la ciudad destaca de inmediato por su aire portugués. Aquí se alza el edificio del ayuntamiento con su arcada y la iglesia de Encarnación, construida en el siglo XV. A pocos minutos a pie se encuentra el barrio gótico-judío, con casas blancas, callejones laberínticos y una antigua sinagoga en la calle Gasca. En el conjunto arquitectónico de la ciudad también sobresalen la iglesia de Nuestra Señora de Rocamador y el monasterio de Santa Clara.
La naturaleza que rodea Valencia de Alcántara es igualmente impresionante. Los amantes del senderismo y las rutas en bicicleta encontrarán aquí numerosos caminos que atraviesan valles, colinas y encinares. Se puede ir hacia los monumentos megalíticos o subir a las sierras de San Pedro; y si se cruza la frontera, se llega al parque natural portugués de Serra de São Mamede. En esta zona es fácil avistar aves raras y disfrutar del silencio, apenas interrumpido por algún turista ocasional.
La vida cultural de la ciudad está llena de eventos. Un lugar destacado lo ocupa el Festival de la Boda Real Transfronteriza, cuando vecinos y visitantes recuerdan el matrimonio de la infanta Isabel con el rey portugués Manuel I, celebrado aquí en 1497. Esta festividad subraya el fuerte vínculo de Valencia de Alcántara con la vecina localidad portuguesa de Marvão, con la que mantiene una relación especial.
Valencia de Alcántara forma parte de la Asociación de Ciudades Medievales de España y Portugal, lo que contribuye a preservar y dar a conocer su riqueza histórica y natural. Las autoridades locales impulsan activamente las tradiciones gastronómicas organizando concursos internacionales de tapas y pinchos, atrayendo así a gourmets de todo el país.
Esta ciudad no es solo un conjunto de monumentos y rutas. Es una viva expresión de la vida fronteriza, donde lo español y lo portugués se entrelazan en cada casa, en cada fiesta e incluso en la gastronomía local. Valencia de Alcántara es el lugar ideal para quienes buscan autenticidad y tranquilidad lejos de las masificaciones turísticas.












