
La política española vuelve a estar marcada por la tensión: el partido Vox eliminó inesperadamente de su web oficial la sección dedicada a los inmigrantes latinoamericanos. Esta decisión coincidió con intensos debates internos sobre el futuro de la política migratoria, una cuestión especialmente sensible para los miembros más jóvenes del movimiento. La sección, creada hace tres años, buscaba captar el voto de ciudadanos latinoamericanos, prometiéndoles protección frente a la persecución y la inestabilidad en sus países de origen.
En la sección eliminada, Vox se presentaba como un aliado fiable para quienes huían de regímenes autoritarios, mencionando específicamente Cuba y Venezuela, y prometía seguridad, empleo y libertad. Ahora, quienes intentan acceder al enlace original solo encuentran un error 404, y los contenidos ofrecidos solo son accesibles a través de versiones en caché de la página.
Divisiones internas
La decisión de eliminar la sección no pasó desapercibida dentro del propio partido. Los jóvenes activistas de Vox expresan cada vez con más fuerza su malestar por el posicionamiento del partido frente a los migrantes sudamericanos. En los últimos meses, las disputas se han intensificado, y la cuestión de si seguir apostando por el electorado latinoamericano se ha convertido en tema de acalorado debate.
La eliminación de la sección coincidió con la desaparición de la cuenta @LatinosXAbascal en la red social X (antes Twitter). Esta cuenta se había creado en 2023 y pronto ganó popularidad gracias a un video musical viral que llamaba a votar por el partido. La canción sonó durante los mítines de las pasadas elecciones, pero ahora también ha quedado en el pasado junto con la sección del sitio web.
Cambio de nombre y nuevos proyectos
La dirección de Vox sostiene que la eliminación obedece únicamente a cuestiones terminológicas. Según explican, el término «latinos» (latinos) no refleja la esencia y supuestamente ha sido impuesto por los franceses. En su lugar, el partido prepara el lanzamiento de un nuevo proyecto llamado «Hispanos por Abascal», aunque por ahora esta sección no aparece ni en la web ni en las redes sociales.
Sin embargo, estas explicaciones no convencieron a muchos simpatizantes. Dentro del partido continúan los debates sobre cómo relacionarse con la diáspora latinoamericana. Algunos opinan que abandonar el discurso anterior podría hacerles perder parte del electorado, mientras que otros insisten en la necesidad de renovar la imagen y adoptar una línea más dura respecto a la inmigración.
Escándalos y críticas
Las divisiones internas también se han manifestado en otros episodios. Recientemente estalló una polémica por el tuit eliminado del líder de Vox en Valladolid, quien se reunió con un grupo de inmigrantes de América Latina. Además, uno de los blogueros más conocidos vinculados al partido hizo declaraciones polémicas, lo que desató una ola de críticas entre sus compañeros.
Estos acontecimientos solo avivaron la polémica. Los jóvenes miembros del movimiento exigen mayor transparencia y claridad respecto a la migración. Temen que el partido esté perdiendo el contacto con la realidad y no escuche las voces de quienes alguna vez confiaron en sus promesas.
El impacto de la política exterior
Las disputas internas en Vox no se limitan únicamente al tema migratorio. Recientemente, también se ha evidenciado tensión en asuntos de política exterior, especialmente en relación con Israel. Algunos jóvenes activistas recibieron con alivio la noticia de que el líder del partido, Santiago Abascal, no asistiría a la Conferencia Internacional de Lucha contra el Antisemitismo en Jerusalén. Aunque oficialmente el viaje no ha sido cancelado y otros representantes del partido sí estarán presentes, la ausencia de Abascal fue justificada por motivos de agenda vinculados a la campaña electoral en Aragón.
Este giro ha generado reacciones encontradas. Algunos opinan que el partido debería involucrarse más activamente en iniciativas internacionales, mientras que otros lo ven como un intento de evitar temas polémicos y concentrarse en los problemas internos.
Un punto de inflexión
La situación en torno a Vox y su postura hacia los migrantes latinoamericanos ha sido una auténtica prueba para toda la política española. El partido se encuentra en una encrucijada: por un lado, necesita conservar el apoyo entre los inmigrantes y, por otro, no perder la confianza de su electorado tradicional, que exige endurecer la política migratoria.
Mientras la dirección de Vox apuesta por un cambio de discurso y un rebranding, los jóvenes dentro del partido exigen transformaciones reales. La incógnita sobre si la formación logrará equilibrar las diversas corrientes de apoyo sigue sin resolverse. La sociedad española observa con atención cada movimiento de los políticos, ya que de sus decisiones depende no solo el futuro de Vox, sino también el rumbo del país.











