
En la búsqueda del fin de semana perfecto, muchos viajeros pasan por alto auténticas joyas. Al norte de la región de Murcia se esconde la localidad de Yecla, un lugar donde naturaleza, arqueología y enología se entrelazan de manera única. Este municipio de interior, rodeado de montañas y cargado de tradición, ofrece un ritmo pausado que borra cualquier rastro de estrés y prisa urbana.
Lo primero que impacta a quienes visitan Yecla es la majestuosidad del Monte Arabí. Esta elevación, que supera apenas los mil metros, guarda mucho más que vistas panorámicas. Su singular relieve, esculpido durante milenios por el viento y el agua, ha dado lugar a curiosas cuevas, grutas y formaciones rocosas que parecen de otro planeta. Los viajeros descubren un paisaje casi místico que esconde su mayor tesoro: un conjunto de pinturas rupestres reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO. Más de un centenar de figuras prehistóricas, repartidas en las cuevas Cantos de Visera I y II, muestran escenas de toros, ciervos y aves, pintadas por comunidades que habitaron la zona entre los siglos VI y II a.C. Completa el conjunto el antiguo asentamiento fortificado de Arabilejo, cuyos hallazgos pueden visitarse hoy en el Museo Arqueológico de Yecla.
Cuando el calor del verano da paso a la frescura del otoño, el clima de Yecla se vuelve perfecto para el senderismo. La ruta PR-MU91, de dificultad baja y media, recorre unos seis kilómetros e invita a adentrarse en el corazón de Monte Arabí, siendo ideal para excursiones en familia. Las noches, especialmente en septiembre y octubre, ofrecen otro espectáculo inolvidable: un cielo limpio y sin contaminación lumínica, perfecto para la observación de estrellas. La oficina de turismo local organiza con frecuencia visitas guiadas, donde expertos acompañan a los visitantes para descubrir el arte rupestre o los secretos geológicos de la zona.
Además de su patrimonio natural y arqueológico, Yecla conserva el encanto de los pueblos del interior de España, donde el tiempo parece ir más despacio. Para quienes viajan en autocaravana, hay una zona especial en las afueras del centro equipada con todas las comodidades. En los días más calurosos, la piscina municipal de Los Rosales es un auténtico refugio para familias y turistas. Y en la oficina de turismo, que opera según el calendario estacional, siempre es posible conseguir mapas, resolver dudas o apuntarse a nuevas actividades.
Yecla es también tierra de bodegas, aromas de barricas de roble y tradiciones centenarias. Los vinos con Denominación de Origen Yecla gozan de prestigio por su carácter, que refleja el paisaje seco y soleado de la región. La Ruta del Vino de Yecla ofrece visitas guiadas, catas y actividades tanto en bodegas como en almazaras. Es una excelente oportunidad para combinar naturaleza y gastronomía sin salir del municipio, especialmente en los días calurosos, cuando las frescas bodegas se convierten en un verdadero refugio.
Montañas, arte prehistórico, vino, rutas accesibles y una localidad acogedora que ha conservado su autenticidad. Yecla ofrece todo lo necesario para un viaje diferente, donde se puede pasear sin prisas, descubrir sin esfuerzo y respirar profundamente en cada paso. Es el destino ideal para quienes buscan olvidarse del bullicio, sentir la conexión con la tierra y regresar a casa con la sensación de haber descubierto algo especial.
Cabe destacar que la Región de Murcia, situada en el sureste de España, es conocida no solo por sus playas de la Costa Cálida, sino también por su rico patrimonio interior. Esta zona es famosa como la “huerta de Europa” gracias a la fertilidad de sus tierras y el desarrollo agrícola. Históricamente, Murcia ha sido un importante cruce de culturas, legado que se refleja en su arquitectura, gastronomía y tradiciones. Sus comarcas interiores, como Yecla, ofrecen a los viajeros una visión alternativa de España, alejada del turismo masivo de la costa.












