
El retorno de la oficina familiar Palau Mallol a Barcelona ha sido un hecho destacado para la industria catalana. Tras varios años en los que los principales activos se gestionaban desde Madrid, los propietarios de Soler & Palau Ventilation Group apuestan de nuevo por Cataluña. Esta decisión no solo simboliza un cambio en las relaciones entre el mundo empresarial y las autoridades locales, sino que también resalta la confianza de la familia en el futuro de la región. Con un volumen de negocio multimillonario y un crecimiento sostenido, Palau Mallol demuestra que está listo para afianzar su presencia precisamente en su tierra natal.
El holding familiar Seis PM, que agrupa a los seis hermanos Palau Mallol, gestiona sus activos a través de Ulplan Invest. Según información de russpain.com, el capital total de la familia se estima en 750 millones de euros. En los últimos cinco años, los herederos han repartido más de 170 millones de euros en dividendos, lo que refleja la estabilidad y rentabilidad del negocio. El grupo factura anualmente más de mil millones de euros y el beneficio neto supera los 100 millones. Estos resultados financieros permiten a Palau Mallol no solo invertir en crecimiento, sino también apoyar proyectos sociales en la región.
Historia de las reubicaciones
El traslado de la sede de Soler & Palau a Madrid en 2017-2018 se debió a la inestabilidad política en Cataluña. En aquel momento, muchas grandes empresas abandonaron la región por la incertidumbre generada por el movimiento independentista. Sin embargo, años después, la familia Palau Mallol decidió devolver el centro de toma de decisiones a Barcelona, manteniendo parte de la estructura fuera de Cataluña. Este movimiento se interpreta como un esfuerzo por recomponer la relación con las instituciones locales y reafirmar el compromiso con la identidad catalana.
Hoy Soler & Palau es una corporación internacional con plantas de producción en España, Francia, Italia, Reino Unido, Turquía, Brasil, Estados Unidos, India, China y otros países. La empresa cuenta con más de 6.000 empleados, la mayoría de ellos en las fábricas asiáticas. En 2024, la facturación del grupo superó los mil millones de euros, mientras que el beneficio neto rozó los 110 millones. Esta envergadura permite a S&P competir con solidez en el mercado mundial de equipos de ventilación.
Expansión global
En los últimos años, Soler & Palau ha ampliado activamente su presencia internacional a través de adquisiciones. En 2024, el grupo compró la estadounidense United Enertech Holdings por 64,6 millones de euros y adquirió una participación en la estonia ETS Nord. Anteriormente se cerraron operaciones en Italia y Alemania, reforzando así la posición de la compañía en Europa. Su catálogo supera las 10.000 referencias, desde ventiladores domésticos hasta sistemas industriales de purificación de aire. A lo largo de los años, ha registrado cerca de 80 patentes, y la pandemia solo incrementó la demanda de soluciones para la ventilación de espacios cerrados.
Recientemente, S&P presentó el innovador sistema Jetline Radón, diseñado para proteger frente al peligroso gas radón en edificios residenciales y comerciales. En Europa, el radón es la segunda causa más importante de cáncer de pulmón, y las nuevas tecnologías de la empresa despiertan interés entre promotores y propietarios inmobiliarios.
Tradiciones familiares
Los orígenes de Soler & Palau se remontan a 1951, cuando se inauguró un pequeño taller de electromecánica en Ripoll. Los fundadores —Josep Palau i Francàs y Eduard Soler— unieron sus conocimientos de ingeniería con un enfoque emprendedor. Al principio, la compañía estuvo casi completamente bajo el control de Palau y, hacia finales de la década, el equipo superaba el centenar de empleados. Con el tiempo, la empresa se transformó en un actor global, manteniendo el carácter familiar en su gestión.
En la actualidad, el presidente del consejo de administración es José Palau Mallol, quien posee el 38% de las acciones a través de Ulplan Invest. Sus hermanos también participan en la gestión y en proyectos benéficos. Entre ellos figuran Blanca Palau, vinculada al sector financiero, y Carlos Palau, conocido piloto de carreras y ganador de las 24 Horas de Le Mans en su categoría. La familia respalda una fundación con el nombre del fundador, centrada en el apoyo a personas mayores y la colaboración con centros médicos en Cataluña.
En la historia empresarial de España, no es raro encontrar casos en los que grandes compañías familiares recuperan la gestión desde su región de origen tras un periodo bajo control externo. Estas decisiones suelen enviar un mensaje al resto de los empresarios y repercuten en el clima económico nacional. Soler & Palau es un claro ejemplo de cómo la combinación de tradición, innovación e inversiones estratégicas no solo permite mantener el liderazgo, sino también establecer nuevos estándares para el sector.











