
La limitación del soporte de Firefox para Windows 7 y 8.1 implica que utilizar estos navegadores en equipos antiguos ya no es seguro. Quienes llevan años sin cambiar de sistema se ven ahora ante una elección: actualizar su hardware o buscar otras alternativas. El tema de la seguridad pasa a ser prioritario: al no recibir actualizaciones, los dispositivos quedan expuestos a ataques y riesgos de pérdida de datos.
Mozilla anunció oficialmente que la versión 115 de Firefox será la última compatible con estos sistemas operativos. Tras el cambio al canal ESR (Extended Support Release), las actualizaciones solo estarán disponibles hasta finales de febrero de 2026. Esto significa que en pocos días el navegador dejará de recibir parches y cualquier nueva amenaza quedará sin respuesta. Según informa MuyComputer, al descargar Firefox en versiones antiguas de Windows se ofrecerá automáticamente la versión 115 ESR, sin importar la arquitectura del sistema.
Seguridad en peligro
Cuando finaliza el soporte, los usuarios quedan solos frente a tecnologías obsoletas. Microsoft dejó de actualizar Windows 7, 8 y 8.1 en enero de 2023 y, desde entonces, el número de vulnerabilidades conocidas no para de crecer. Mozilla aclara que continuar con el soporte en estas plataformas no solo demanda más recursos, sino que supone mayores riesgos para todos los que aún las utilizan. Un navegador sobre un sistema inseguro no puede garantizar la protección de los datos personales ni un funcionamiento estable.
Cambiar de navegador no resuelve el problema. La mayoría de los navegadores populares, entre ellos Google Chrome y Microsoft Edge, hace tiempo dejaron de ser compatibles con estas versiones de Windows. Así, el ecosistema de software abandona progresivamente las plataformas antiguas, y los usuarios se ven en la situación de que sus herramientas habituales dejan de estar disponibles y seguras.
Opciones para los usuarios
La recomendación oficial es actualizar a Windows 10 o a una versión más reciente. Solo así se mantendrá el acceso a funciones modernas y a las actualizaciones de seguridad oportunas. Sin embargo, no todos los ordenadores pueden funcionar con los nuevos sistemas; en algunos casos será necesario adquirir nuevo hardware. Ante esto, Mozilla sugiere considerar la migración a Linux, ya que la mayoría de las distribuciones populares siguen admitiendo Firefox y continúan publicando actualizaciones para él.
Para quienes no están dispuestos a cambiar de equipo o sistema operativo, solo queda una opción: seguir utilizando un navegador obsoleto, bajo su propio riesgo. Sin embargo, hay que recordar que la falta de soporte implica que la probabilidad de sufrir problemas aumenta cada día. Virus, sitios maliciosos y fugas de datos representan una amenaza real para quienes siguen usando versiones antiguas de Windows.
Consecuencias para el mercado
La decisión de Mozilla no es una excepción, sino parte de una tendencia global. Cuando los desarrolladores de software dejan de brindar soporte, esto afecta no solo a usuarios individuales, sino también a organizaciones enteras, donde la actualización de la infraestructura puede ser un proceso complejo y costoso. Como resultado, las empresas se ven obligadas a acelerar la transición hacia nuevas tecnologías para no poner en riesgo sus datos y procesos de negocio.
La desaparición paulatina del soporte para los sistemas antiguos es una señal para todos aquellos acostumbrados a trabajar de la manera tradicional. Las exigencias actuales de seguridad y la evolución de internet no dejan otra opción: avanzar o quedarse atrás con riesgos crecientes. Según advierten los expertos, retrasar las actualizaciones puede acarrear consecuencias graves, sobre todo para quienes gestionan información confidencial o datos financieros.
Firefox es uno de los navegadores más conocidos, desarrollado por la organización sin ánimo de lucro Mozilla Foundation. Desde su lanzamiento, se ha convertido en un símbolo del software libre y una alternativa a las grandes corporaciones. El navegador destaca por su enfoque en la privacidad, actualizaciones regulares y compatibilidad con diversas plataformas. Gracias a esto, Firefox fue durante mucho tiempo el último refugio de los usuarios de sistemas obsoletos, pero las nuevas exigencias de seguridad han llevado al equipo de Mozilla a avanzar y centrarse en tecnologías más actuales.











