
En España, estacionar un coche suele ser un reto incluso para conductores experimentados. Además de encontrar una plaza libre, es fundamental tener en cuenta varios detalles que pueden influir en el estado técnico del vehículo.
Uno de estos aspectos señalados por los especialistas es la posición de las ruedas tras finalizar la maniobra. Muchos conductores, al aparcar, dejan las ruedas delanteras giradas hacia un lado. A primera vista parece un detalle menor, pero los expertos advierten: este hábito puede afectar negativamente a ciertos elementos de la suspensión y la dirección.
Los mecánicos indican que, al aparcar con las ruedas giradas, determinadas partes de la suspensión y los neumáticos soportan una mayor carga. En algunos modelos, especialmente en marcas de gama alta, el diseño de la suspensión está pensado de manera que, al girar el volante, varía el ángulo de inclinación de la rueda. Como resultado, parte de la banda de rodadura recibe una presión excesiva, lo que, con el tiempo, puede causar deformación del neumático y desgaste de los componentes.
Además, si el vehículo permanece en esa posición durante un largo periodo, por ejemplo varios meses, aumenta el riesgo de daños. En este caso, algunos elementos de la suspensión y del sistema de dirección pueden verse sometidos a cargas adicionales, lo que afecta negativamente a su vida útil. Esto es especialmente relevante para los coches que no se utilizan durante mucho tiempo y permanecen inmóviles.
Los expertos recomiendan que, si se planea dejar el coche estacionado por un periodo prolongado, es mejor alinear el volante y colocar las ruedas rectas. Esto permite distribuir el peso de manera uniforme y reduce la probabilidad de defectos en los neumáticos y en los componentes de la suspensión. En caso de una parada breve, esta medida no es tan crítica, pero para mantener el buen estado técnico del vehículo se aconseja seguir esta regla.
Así, incluso un detalle aparentemente insignificante como la posición de las ruedas al estacionar puede influir en la durabilidad del automóvil. Prestar atención a los pequeños detalles ayuda a evitar gastos innecesarios en reparaciones y a prolongar la vida útil del vehículo.












