
En Europa inicia un ambicioso proyecto de infraestructura: Marruecos y Portugal se preparan para unir sus costas mediante un túnel submarino a través del Atlántico. Esta iniciativa busca no solo acortar distancias, sino también crear un nuevo corredor de transporte entre ambos países, lo que podría cambiar el mapa habitual de desplazamientos en la región.
El proyecto se basa en una autopista de doble galería, diseñada para el tráfico en ambos sentidos. Al túnel llegarán modernas vías de acceso: del lado marroquí, al norte de Tánger; del lado portugués, conectado a la red vial del Algarve y la autopista A22. Según Talent24h, el presupuesto inicial supera los 800 millones de euros, aunque el coste final dependerá de las condiciones geológicas, los riesgos sísmicos y el esquema de financiación elegido.
Estructura y fases
El proyecto está concebido como modular y se llevará a cabo por etapas para no afectar el tráfico regional. En la primera fase se realizarán estudios ecológicos y geotécnicos, así como el diseño preliminar. Posteriormente comenzará la construcción de los accesos y las zonas de ensamblaje de las estructuras. Luego se procederá a los principales trabajos submarinos y al montaje del túnel. La fase final incluirá la instalación de todos los sistemas, las pruebas y la puesta en funcionamiento.
Desde el punto de vista técnico, el túnel estará compuesto por dos galerías separadas para cada sentido del tráfico y un corredor adicional de emergencia. Para garantizar la seguridad, se han previsto modernos sistemas de ventilación, puestos de control con presión positiva, refugios y sensores. El proyecto incluye tanto elementos prefabricados sumergibles como excavación mediante tuneladoras especializadas capaces de operar bajo alta presión y en condiciones marítimas complejas.
Seguridad y ecología
La seguridad y la minimización del impacto ambiental ocupan un lugar central en el proyecto. Para ello, se disponen sistemas de monitoreo multinivel, sensores automáticos, compartimentos herméticos y protocolos de evacuación cuidadosamente diseñados. Toda la infraestructura será gestionada a través de modelos digitales, lo que permitirá responder de manera inmediata ante cualquier situación de emergencia y optimizar el mantenimiento.
Se presta especial atención al ecosistema marino: se planifican estudios detallados sobre el impacto de la construcción en la fauna, las corrientes y los ecosistemas marinos. El objetivo es minimizar los posibles daños y garantizar un desarrollo sostenible de la región.
Aspectos financieros y organizativos
Aunque el presupuesto inicial supera los 800 millones de euros, la cifra final se determinará a medida que se definan los parámetros técnicos y se escoja el modelo de financiación. Entre los factores clave se encuentran la complejidad del lecho marino, las posibles amenazas sísmicas y la necesidad de integración con las redes de transporte existentes. La gestión del túnel prevé el uso de sistemas automatizados de pago, regulación inteligente del tráfico y un control continuo en tiempo real las 24 horas del día.
Proyectos paralelos
Paralelamente a este proyecto, avanza otra iniciativa estratégica: la construcción de un túnel entre España y Marruecos a través del Estrecho de Gibraltar. Según Talent24h, en marzo de 2025 el ministro de Transporte de España visitó Marruecos para discutir los detalles de este proyecto. Está previsto que el túnel, con una longitud aproximada de 42 kilómetros —de los cuales 28 serán submarinos—, conecte Punta Paloma en España y Punta Malabata en Marruecos. La estructura contará con tres galerías: dos para el tráfico ferroviario y una para fines técnicos y de seguridad. Se estima que la obra podría completarse entre 2030 y 2040.












