
En el estrecho de Gibraltar fue hallado la semana pasada un inusual dron submarino con aspecto de automóvil en miniatura. El aparato fue avistado por la tripulación del buque Salvamento Marítimo, tras lo cual una patrullera de la Guardia Civil acudió al lugar. Según EL PAÍS, el dispositivo no contenía drogas, aunque su diseño y características técnicas apuntan a un posible uso para el transporte de sustancias prohibidas.
Detalles del hallazgo
El dron casero estaba parcialmente sumergido, con los laterales casi al nivel de la superficie. Las dimensiones del dispositivo —unos 2,5 metros de largo y 1,25 metros de ancho— son comparables a una moto de agua. El casco está hecho de materiales oscuros, y la parte superior cuenta con un saliente rectangular y una placa blanca, presumiblemente una antena GPS de alta precisión. También son visibles en el casco antenas de varilla y una cúpula semiesférica transparente que protege un sensor o antena.
Equipamiento técnico
En el interior del dron se descubrió un compartimento electrónico protegido con numerosos componentes conectados por cables. Entre ellos, un módulo marcado como CAN PMU, habitualmente empleado para alimentar aparatos no tripulados. El compartimento también presentaba rastros de sellador blanco, cintas y un puerto USB. Según los expertos, un dispositivo de este tipo podría transportar hasta 200 kilogramos de carga, pese a que no se encontraron drogas en el momento del hallazgo.
Contexto y casos similares
El uso de drones submarinos caseros para el transporte de drogas no es algo nuevo en la costa de Cádiz. En 2022, la policía desmanteló un grupo que fabricaba aparatos similares en talleres de Castellar de la Frontera. En aquella ocasión, se incautaron tres mini-submarinos no tripulados con una capacidad de carga comparable. Uno de estos drones fue presentado en la comisaría de Algeciras. Como señala EL PAÍS, el aparato hallado recientemente combina tecnología moderna con elementos de construcción sencillos e incluso rústicos.
Lucha contra el narcotráfico
El crimen organizado sigue buscando nuevas formas de introducir drogas en España, utilizando tanto dispositivos no tripulados como lanchas rápidas. Esta semana se supo de la incautación de una narcolancha frente a las costas de Huelva con 4 toneladas de hachís a bordo. La tripulación, compuesta por cuatro personas, fue arrestada tras una persecución durante la cual parte de la carga y el combustible fueron arrojados al mar. La policía indica que este tipo de incidentes es cada vez más frecuente y que las soluciones técnicas de los contrabandistas se vuelven más sofisticadas.












