
Con la llegada del otoño, las montañas del norte de España se transforman y ofrecen a los viajeros mucho más que paisajes pintorescos. En esta época del año, la naturaleza ofrece un auténtico espectáculo: la temporada de celo de los ciervos. Su potente bramido, que resuena al amanecer y al anochecer, atrae a un número creciente de entusiastas de la fauna salvaje. En pleno corazón del parque Alt Pirineu, en la provincia de Lleida, se encuentra el complejo La Borda del Pubill, convertido en el punto de partida ideal para observar este fenómeno. Rodeado de bosques y picos montañosos y situado junto al parque nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, es una de las joyas naturales de la región.
Tras largas caminatas y el avistamiento de animales, los visitantes pueden reponer fuerzas disfrutando de modernas comodidades. El recinto cuenta con todo lo necesario para una relajación completa: piscina cubierta climatizada y sauna finlandesa para desconectar, y un gimnasio y campo de fútbol para mantenerse en forma. Los amantes de la actividad encontrarán pistas de minigolf, tenis, pádel y voleibol. Los más pequeños disponen de una zona de juegos infantil. Durante todo el año funciona un restaurante con chimenea, perfecto para resguardarse y degustar la cocina local, manteniendo al mismo tiempo la sensación de intimidad en el entorno tradicional de la comarca Pallars Sobirà.
Aquí se presta especial atención a la responsabilidad ecológica. El complejo utiliza activamente fuentes de energía renovables, como biomasa y paneles solares, lo que permite minimizar el impacto ambiental. Este enfoque sostenible se integra perfectamente con una infraestructura desarrollada que incluye un supermercado propio y zonas de animación infantil durante el verano. La renovación anual del césped en el recinto garantiza espacios verdes bien cuidados, creando un equilibrio ideal entre la civilización y la belleza intacta de las montañas.
Las opciones de alojamiento en La Borda del Pubill se adaptan a todos los gustos y presupuestos. Para parejas se ofrecen bungalows acogedores, cuyo precio en temporada baja parte de 76 euros. Familias o grupos grandes pueden optar por casas lujosas para seis personas, con un precio que en temporada alta alcanza hasta 164 euros. Las casas móviles cuestan entre 114 y 142 euros, dependiendo del modelo y la época del año. También están disponibles los apartamentos Boaví y Negua, equipados con cocina y baño completos. Su precio en temporada media es de unos 122-135 euros. Es importante señalar que el alojamiento con mascotas está permitido únicamente en estos apartamentos.
Una visita otoñal a esta región resulta interesante no solo por los rituales de apareamiento de los habitantes del bosque. En esta época, los bosques de Alt Pirineu abundan en setas, lo que convierte el viaje en una auténtica aventura gastronómica. Muy cerca se encuentra el mirador de Corbiu, desde donde se aprecian impresionantes vistas de los alrededores. Para los aficionados al senderismo, hay numerosas rutas que atraviesan el parque natural y el vecino Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Entre los destinos más populares destacan la subida a la llanura de Boaví, la ruta de Els Encantats y los senderos que unen los valles de Tavascan y Llavorsí, donde se pueden encontrar cascadas, lagos de alta montaña y encantadores pueblos.
Llegar al complejo es bastante sencillo. El trayecto en coche desde Barcelona dura unas tres horas por las carreteras C-16 y C-13 hacia la ciudad de Sort, y luego por la vía a Ribera de Cardós. Desde Lleida, el camino es más corto: aproximadamente dos horas siguiendo la misma ruta. Además, existe una conexión de autobús que une ambas ciudades con Sort y Llavorsí, desde donde se puede llegar al destino en taxi o transporte privado.












